Bolivia sus gobiernos, y su población nos siguen dando claros ejemplos y nos están enseñando como planificar y trabajar por la seguridad energética de un país, situación que inició con haber destinado presupuesto inicial el pasado año 2021,con la finalidad de construir su primera planta de producción de diésel renovable, hecho que partió de los ejecutivos de la petrolera boliviana YPFB, que lanzó el proyecto ‘Diésel Renovable’, consignado en el plan gubernamental 2020-2025 que le permite al Bolivia dar los pasos agigantados para asegurar su seguridad energética en el país boliviano, mientras los otros países vecinos y de Latinoamérica prefieren seguir dependiendo de la importaciones ante un panorama internacional cada vez mas oscuro y las amenazas de presentarse situaciones de crisis energética internacional que impacta e impactará en los países como el Perú sumido en medio de una crisis política, económica, social, ética y de valores, con un congreso monotemático y su agenda de la vacancia presidencial.
Bolivia al programar y dar
pasos importantes va camino a lograr un bien producido en su propio territorio
nacional que indudablemente va reducir la dependencia en las importaciones de
carburantes de países externos, lo que sucede el país peruano, que contando con
los r3ecursos energéticos, tienen que comprar de su propia materia prima e
industrializado en el exterior, para pagar precios elevados, sin duda Bolivia
como país pluricultural, no solo va a asegurar su seguridad energética, sino va
a lograr importantes montos de ahorro económico para el bienestar de su país,
que serán varios millones de dólares y euros.
Los primeros cálculos anuncian
que de proyecta producir hasta 9000 barriles de diésel renovable que
contribuirán a reducir la contaminación del mercado del combustible en un 80 %,
porque se considera combustible verde en la composición del hidrocarburo que se
producirá a partir de aceites vegetales, aceites de cocina usado y grasas
animales, que ascenderán a unas 450 000 toneladas por año.
Los últimos 15 años para
Bolivia fueron de singular importancia para el acertado manejo económico y de
gobiernos que se iniciaron con el periodo de Evo Morales, y una crisis política
que estuvo a punto de enterrar todos los avances logrados hasta que llegó el
Presidente Luis Arce, quien aseguró el inicio de esta planta a ubicarse en la
ciudad de Santa Cruz, asegurando la inversión económica, para la seguridad
energética del país Boliviano, y algo más que importante, es que este proyecto
solo será el primero de varios que el Gobierno busca establecer en el
territorio occidental del país, de donde se puede extraer la materia prima para
la producción de diésel renovable, algo duda estas fueron los anuncios de
cumplimiento de la planificación en materia energética, porque será un proyecto clave, que proveerá al país Boliviano
de cierto nivel de independencia energética y reduciría su déficit del
combustible, sobre todo fortaleciendo en más oportunidades laborales y
económicas, de lograr buenas divisas para su país y de competir el liderazgo
con los países industrializados, por tanto Bolivia no está lejos de convertirse
en el principal productor de diésel renovable en la región latinoamericana,
mientras Europa ya sufre las consecuencias de la crisis energética por su
participación directa e indirecta de la guerra Rusia-Ucrania.
Estas decisiones del gobierno
Boliviano y su población, ya genera una serie de expectativas en la comunidad
internacional y le resultará por cierto en determinantes clave en los avances
tecnológicos necesarios y las autoridades del sector energético de Bolivia YPFB
ya anuncia la firma de importante contratos de confidencialidad con las
empresas líderes del mercado a nivel mundial, entre los cuales se cita a países
como Francia, el mismo E.E.UU, Dinamarca, entre otros que se establecen en el
presente año 2022, ante la convocatoria para concretar la ingeniería la
construcción y puesta en marcha de la nueva planta con equipos de alta
tecnología fabricados en Europa, Asia y Brasil en el compromiso de reducir la
importación y la subvención de diésel, como se realiza en otros países,
incluido el Perú.
El actual presidente del
Estado Plurinacional de Bolivia, Luis Arce Catacora es el más entusiasta de
lanzas la orden de proceder la fabricación de los equipos para la Planta de
Biodiesel-1 en esta infraestructura de YPFB Refinación, lo que le permitirá en
forma gradual a dejar de depender de las importaciones. Luis Arce señalaba que
se aspira dejar a un lado la dependencia de la importación y apuntar a contar
una producción nacional al que llamó “mas soberana”, situación que pone a Bolivia
como uno de los países que van por un mejor manejo económico frente a los
países con gobiernos neoliberales, como el caso peruano, donde claramente se
muestra la desigualdad.
Bolivia a través de sus
diversos proyectos nacionales lo que
le está permitiendo importantes divisas ara su país se bien enmarcando en proyectos como la producción de
1.500 barriles al día los altos ejecutivos de gobierno, también resaltaban que
se promoverá la producción agrícola, ya que las materias primas para esta
planta son de origen vegetal y no solamente se pretende sustituir las importaciones,
sino apuntar hacia sus localidades alejadas de la capital, sino impactar en sus
regiones diversas, para generar movimiento económico y generar fuentes
laborales y se continúe con la reactivación económica en beneficio de su
población.
Yacimientos Petrolíferos
Fiscales Bolivianos (YPFB) ya avanza con las actividades de implementación de
la planta de biocombustibles, luego de enmarcarse en el proyecto referido a la
“Implementación de Plantas de Biocombustibles”, el mismo que está contemplado
en el Plan de Desarrollo Económico y Social 2021-2025 de Bolivia, asegurando de
esta manera la calidad de vida de los habitantes bolivianos. A ello se suma la Planta
de Biodiesel-1, Planta de Biodiesel 2 y HVO, con una inversión de 387 millones
con una producción de 12 mil barriles por día, en realidad el proyecto integral
es bastante ambicioso como proyecciones. Porque iniciarán con la primera planta
de biodiesel para generar 1.500 barriles por día de producto que, mezclado con
el combustible fósil, nos va a dar un producto amigable con el medio ambiente,
lo que se considera el combustible verde, porque se aspira a producir un
combustible limpio y amigable con el medio ambiente.
Por ello han generado el interés
internacional, situación que no queda ahí, porque en el mes de Septiembre de
este año 2022, se emitió la convocatoria por una planta de hidrotratamiento de
aceites vegetales para determinar la viabilidad técnica, financiera, económica,
legal, social y ambiental de implementar unidades de pretratamiento de aceite
vegetal, hidrógeno y diésel renovable, por tanto los combustibles alternativos
en Bolivia, se encaminan a la producción y .producción de diésel sintético, que
por el momento es un proyecto que impulsan, entre otros que sin duda que
Bolivia enseña a los diversos países, que es más que urgente trabajar por la
seguridad energética de su país.
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