Lo que pasa en nuestro país con los gobiernos de turno producto de la crisis social, política, económica, moral, entre otros es producto de los fuertes intereses económicos y la gran desesperación de los grupos de poder que siempre en todo momento buscaron proteger sus intereses en toda la historia republicana. Con participación de la población y también en otras ocasiones y coyunturas con indiferencia pública de algunos sectores como sucede hoy. Desde que San Martín convocó por primera vez a la ciudadanía con el fin de que eligiera libremente un Congreso Constituyente, que tendría la misión de establecer la forma de gobierno que en adelante regiría al Perú, así como dar una Constitución Política adecuada para luego establecerse formalmente el Estado Peruano bajo el molde republicano, desde los primeros años de vida independiente se desarrollaron entre luchas caudillistas donde los actores principales siempre fueron los militares quienes una y otra vez pugnaron para alcanzar la presidencia de la República y lo lograron o casi siempre tuvieron participación directa en los gobiernos o fueron gobierno mediante los golpes militares.
En el caso de la actual
coyuntura que atravesamos en el país, hay similitudes cuando la mandataria de
ocasión Dina Boluarte anunciaba que instalaba un gobierno cívico y militar, al
cual debemos agregar también congresal con resultados desastrosos para la
nación peruana y con las manos manchadas de sangre con crímenes de lesa humanidad,
que hizo posible la intervención de la comisión interamericana de derechos
humanos (CIDH), que acusa al gobierno y su consejo de ministros como los
principales responsables.
Sin embargo es importante remarcar
que Boluarte, tiene muy presente que ella está ligada al congreso y el poder
que encabeza William Zapata y está en deuda haberla puesto en el cargo de presidenta de la
república, por lo tanto muchas de las decisiones de Dina, no parten desde su
despacho porque se le escucha afirmar en las intervenciones en los medios de comunicación
que ahora le son complacientes, que ella no era de la idea de colocar como
primer premier de su gobierno al Abogado Pedro Angulo, sino a Alberto Otárola,
de manera que todas las cartas que le colocan a Dina Boluarte pertenecen a sectores
identificados con los grupos de poder y
ahora si no importan los antecedentes del premier y sus ministros, nadie
observa y ahora más que nunca el poder del Congreso esta tras el sillón
presidencial y detrás de Zapata está, a su vez, todo el pelotón de bancadas de
la derecha y extrema derecha, como Fuerza Popular, Renovación Popular, Avanza
País así como algunos “independientes”, que siempre buscan estar de lado del poder, de manera que
podemos concluir que Dina tiene el Gobierno, pero no tiene el poder absoluto,
porque su poder esta compartido con el congreso y la mesa directiva y el
entorno político que la rodea y hoy alaba, porque DINA, dejó de lado todos esos
principios y programa de gobierno por los cuales había sido electo junto a
Pedro Castillo.
Entonces claramente podemos señalar
que Castillo tuvo el gobierno pero no tuvo el poder político, que hoy se
conglomera en el Congreso y los partidos políticos que hacen mayoría en las
votaciones el mismo que le dio la confianza al Gabinete manchado de sangre con
Alberto Otárola. El congreso logra sus cometidos, tiene a Dina Boluarte como
presidenta del Perú y tienen el conglomerado del poder político, desde el
congreso, con la anuencia y participación activa de la misma Fiscalía de la
Nación, el Poder Judicial les es cercano, al igual que el Tribunal Constitucional,
entre otras instancias. Pero los entes electorales, que mantienen
independencia, son la principal preocupación del congreso, por ello persigue
recortarle el periodo de gestión y que en adelante sean los del congreso
quienes elijan, nombren, cambien y sancionen a los responsables del Reniec, el
Jurado Nacional de Elecciones y la Oficina Nacional de Procesos Electorales, es
decir que quieren seguir concentrando más poder político desde el mandato
congresal.
Pero no debemos olvidar que los
cálculos políticos de los grupos de poder en el Perú tuvieron un claro traspiés
en estas últimas elecciones generales, que le dieron el triunfo electoral a
Pedro Castillo, de quien no se tenía ni idea que iba a llegar a la presidencia
de la República, con todo el arsenal de recursos económicos, logísticos, con la
concentración de los medios de comunicación, los poderes concentrados de una Fiscalía
inclinada a los grupos de poder, con mucha relación amical con opinólogos en
los espacios políticos y de comunicación ligados a la corriente neoliberal que cumplieron
buena función en elecciones y que apoyaron a lograr la mayor parte de escaños
en el congreso que hicieron una mayoría. Y una vez iniciado el gobierno de Pedro
Castillo, en el Congreso se repartían las Comisiones más estratégicas todos
encabezados por representantes
congresistas de los partidos de derecha y ultra derecha y corriente neoliberal.
Por ello hasta el final de los
dias del presidente vacado Pedro Castillo, que tenía el gobierno, pero no tenía
el poder político y por ello no contaba en forma absoluta con el apoyo de las Fuerzas Armadas, constantemente
se presentaban hechos claros contra el Presidente de ese entonces. Por ello
cuando dio su último mensaje a la nación no tuvo ningún apoyo de las fuerzas
armadas ni la policía nacional, es más es detenido. Todo indica que Castillo
fue promovido a dar lectura de ese mensaje a la nación, donde le habrían prometido
todo el apoyo del Ejército y la policía, cuando en la realidad era todo lo
contrario.
Debemos reflexionar y
analizar, ¿Cómo ganó las elecciones Pedro Castillo?, porque nuestro país es una
sociedad clasista y son las clases y grupos de poder quienes controlan el país,
es una sociedad clasista y culturalista, además ese sector que controla el
país, controla el poder económico, controla, las fuerzas armadas, controlan los
medios de comunicación, controlan el poder judicial, y por lo tanto controlan
el parlamento y tienen la venia del extranjero, especialmente de los Estados
Unidos.
Entonces cuando Pedro Castillo,
llega al gobierno no logra tener el poder, y tuvo un gobierno que todo estaba en
su contra absolutamente. Lo que sucedió con Castillo aquel 7 de Diciembre fue
para defenderse, porque sabía que los iban a destituir, para algunos hubo como
una trama, que el ejército le haya prometido pleno apoyo luego del mensaje a la
nación y cierre del congreso. Este es un hecho más históricamente hablando en
toda la historia política del Perú que siempre estuvo ligada íntimamente a las
fuerzas armadas. Quizás le tendieron la trampa y el cayó. Y el parlamento se encargó
de hacer lo que hizo vacarlo, porque a las claras obedecía a todo un plan que venía
desde antes que asumiera la presidencia de la república, y ya llamaban a las
Fuerzas Armadas para que asuman su rol, para vacarlo. No lo han dejado
absolutamente un momento en paz para llevar y aplicar su programa de gobierno.
Tampoco quita los problemas
que tuvo, incapacidades en muchos aspectos, como persona, muy presionado por
las fuerzas de derecha el congreso, fue intervencionista, el sistema político
peruano tiene muchos defectos le da
muchos poderes al congreso para vacar al Presidente por Incapacidad moral
permanente (Moldeado por el Congreso). Pero también es muy cierto que Castillo,
tiene y tuvo bastante responsabilidad en todo lo que está pasando, por su
inocencia, nadie salió en apoyo ni la población, ni policía, ejército. Y hubo
una respuesta tardía, el congreso actuó constitucionalmente, pero con defectos
e incongruencias y sin cumplir los pasos, pero como tienen el poder,
concretaron la vacancia de Castillo, quien perdió el gobierno, pero no el
poder, porque el poder lo tenía el congreso y sus aliados.
Todos los indicios en el
momento nos dan la impresión que ya estamos vivienda una clara dictadura cívico-militar-congresal,
con saldos negativos de la pérdida de vidas humanas. Con Dina como presidenta,
si poder salir de ese acuerdo para gobernar y da muestras de aplicar una
política a sangre y fuego en el Perú, ordenado por quienes le otorgaron el
mando de gobierno y el poder político compartido y renunciar a sus propios
principios que lo ligaron a Pedro Castillo, y adopta la corriente neoliberal y
el pensamiento ideológico, mediático y económico que favorece a los grupos de
poder, con apoyo de la bancada naranja y el grupo de partidos que siempre
buscaron vacar a Castillo, hoy son el brazo derecho de Dina Boluarte y quienes
le dictan lo que debe hacer. Todo parece indicar que no puede, ni podrá
desmarcarse de quienes le colocaron la faja presidencial, el congreso y su mesa
directiva. Dina no percibe al parecer ni siquiera el grave delito cometido con
ordenar apretar el gatillo a los manifestantes en las calles que siguen
creciendo en número y su preocupación es compartir ese poder otorgado con el
Congreso y su Presidente, cuando ella viaje al extranjero.
fulgencioqa@gmail.com
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