viernes, 12 de mayo de 2023

EL PLAN NACIONAL Y LA INESTABILIDAD SOCIAL.- Por Sociólogo: Fulgencio Quispe Apaza. Consultor en Gestión Pública y Gobernabilidad.

 



El país se desenvuelve en medio de una crisis generalizada que impacta en el ámbito social, político, económico, moral en todas sus esferas, aunque se quiera maquillar de mil maneras, la realidad es que comenzaron a aflorar las consecuencias del clima de inestabilidad social, que engañosamente el gobierno cree que lo está superando de alguna manera, vía las amenazas de los altos funcionarios de gobierno, el congreso deslegitimizado, aprobando leyes y quitándole derechos y criminalizando las protestas y hasta vulnerando derechos y la libertad de expresión, entre otras, ante una componenda entre el congreso y ejecutivo con los grupos de poder se impone a todos los poderes del estado y se pretende volver o por lo menos nos hace ver que es necesario volver a los aciagos años de la dictadura civiles - militares, es decir gobernar a sangre y fuego, como sucedió meses atrás, sin embargo en medio de esta situación el plan estratégico de desarrollo nacional, no es considerado por el gobierno actual, que se muestra sin rumbo, ante los otros problemas que le aquejan que le generan un clima de inestabilidad gubernamental. En el tejido social se han generado tremendos distanciamientos, atrás quedaron las mesas de diálogo, los acuerdos de la comunidad y los inversionistas. Se habla de una reactivación de las actividades económicas incluida la actividad minera por la fuerza y los yacimientos mineros incluyen la entrega de tierras comunales a las empresas extranjeras, que generará reacción de los comuneros generando reacciones y consecuencias sociales.

Si bien es cierto que el año 2011, el CEPLAN  formuló el plan estratégico de desarrollo nacional, el Plan Bicentenario: El Perú hacia el 2021, se le había observado que era más un trabajo de profesionales de una determinada universidad del Perú, y se reclamaba que esa  formulación sea participativo entre el Estado y la sociedad civil. Muy a pesar que a nivel de regiones se hicieron una que otra reunión  descentralizada, finalmente la aprobación de estos documentos marco, estuvieron a cargo del Foro del Acuerdo Nacional y sustentado en las políticas de estado del Acuerdo Nacional, la Declaración Universal de Derechos Humanos, el art. 2° de la Constitución Política del Perú (derechos fundamentales de la persona) y el concepto de desarrollo humano entendido como libertad, expuesto por Amartya Sen “desarrollo significa expandir libertades de los seres humanos”, todos estos hechos lineamientos y documentos marco, parecen quedar en el olvido y papel para los gobernantes actuales sumidos en un callejón sin salida política ni social y un mayor crecimiento de la pobreza y pobreza extrema, aunque los medios de comunicación nacionales nos muestran cifras de recuperación económica con datos nada reales.

Da la impresión que nos hemos quedado, y  entrampado en la ineficacia de los ministerios y su consejo de ministros, ejecutivo, entre otros, sea por falta de medios, personal adecuado o voluntad política. Hay claras muestras de gobierno sin rumbo al no tomar en cuenta el plan estratégico de desarrollo nacional, esa es nuestra realidad, sin metas graduales ni concretas por alcanzar al año o los siguientes años. Si bien la mayoría que expresa su rechazo a la situación actual, pero también está en nosotros como personas, que "deseamos ver" un cambio, sin embargo creo que debemos ser los motores del cambio, en cada pequeña cosa que hagamos: seamos ordenados y respetuosos de las normas de convivencia, respetemos las señales de tránsito, a los adultos mayores, no ensuciar la ciudad es mejor que limpiarla, no usemos nuestros vehículos para ir a comprar pan a la vuelta, vayamos en bicicleta o a pie, etc., que son aspectos que algunos ciudadanos toman en cuenta, aunque parezcan ridículas ante los grandes problemas nacionales.

Entonces es importante que los gobernantes de turno, tanto nacional y gobiernos regionales y locales, tengan en cuenta que el plan está articulado en torno a seis ejes. Dos de ellos cumplen un rol fundamental: en la parte inferior, el quinto eje “Desarrollo regional equilibrado e infraestructura adecuada” es el cimiento del resto de ejes “Estado eficiente y descentralizado, al servicio de los ciudadanos y del desarrollo”, actúa como columna principal de esta gran construcción. Los ejes economía competitiva, igualdad de oportunidades y aprovechamiento sostenible de los recursos constituyen tres importantes pilares pata el desarrollo nacional, que deben considerar todos los derechos fundamentales.

Quedan algunas observaciones que aún no son superadas en el Plan Estratégico de Desarrollo Nacional, como las deficiencias en su diseño, la carencia de indicadores para los seis objetivos nacionales del PEDN, la falta de causalidad entre objetivos específicos y los objetivos nacionales. Además los indicadores propuestos en el Plan estratégico de desartillo nacional deben ser revisados o reformulados en su mayoría que no cumplían con los criterios adecuados para el seguimiento y evaluación. La otra observación que aún no se supera es que lo formulado en los PESEM y los Programas Presupuestales (PP), efectivamente, tiene su origen en el PEDN, pero sólo se ha plasmado en los PESEM y PP, el 20% del PEDN, como lo situó un enfoque y análisis efectuado por la PUCP.

Además que la implementación del PEDN, también se había advertido que si bien el 87% de los objetivos estratégicos sectoriales de los PESEM de los ministerios, estaban articulados con el PEDN, solo el 22% de los programas estratégicos propuestos por el PEDN, se habían concretado en programas presupuestales. Por los datos existentes en Marzo, 2020 Ceplan emitió su segunda evaluación al PEDN. Según este informe al 2019, sólo el 66% de los indicadores de los objetivos específicos, podían ser evaluados por contar con información disponible. Pero a la fecha, no existe o no ha sido publicado un informe formal y actualizado al 2021 del PEDN por parte de Ceplan. Esto constituye un vacío muy grande y hace muy notoria la falta de información disponible para dicha evaluación, evidenciada principalmente porque Ceplan señala que pocos indicadores cuentan con información disponible.

Otra realidad es que no se tuvo una evaluación real de los principales indicadores de cada eje estratégico, pero aún así se trabajó mediante el Ceplan el nuevo Plan Estratégico de Desarrollo Nacional al 2050, con poca formulación participativa por los años de pandemia y la crisis generalizada en todos los sectores en nuestro país hasta nuestros actuales días, la pre publicación obedecía a lograr nuevos aportes de la sociedad civil y  todos los entes a los 4 Objetivos Nacionales, iniciando con alcanzar el pleno desarrollo de las capacidades de las personas, sin dejar a nadie atrás y la otras en gestión del territorio de manera sostenible que hasta hoy nos pasa la factura social por nuestra diversidad geográfica, ser parte del cinturón de fuego, y colocar actividades mineras en zonas que generan un gran desastre natural, contaminación y malogrando afluentes de agua.

Finalmente. Queda una gran tarea de, elevar los niveles de competitividad y productividad con empleo decente y en base al aprovechamiento sostenible de los recursos, que es letra muerta al momento, que no garantizan el otro eje de sociedad justa, democrática, pacífica y un Estado efectivo al servicio de las personas, en base al diálogo que queda en el papel. Por ende no permiten cumplir los otros objetivos nacionales de igualdad de oportunidades y acceso universal a los servicios básicos ni desarrollo local ni regional equilibrado con adecuada  infraestructura.

 fulgencioqa@gmail.com

0 comentarios:

Publicar un comentario

Copyright © FULGENCIO QUISPE APAZA | Designed With By Blogger Templates
Scroll To Top