jueves, 29 de julio de 2021

LA OTRA HISTORIA DE LA INDEPENDENCIA DEL PERU.- Por Fulgencio Quispe Apaza.- Educador Especialista en Ciencias Histórico Sociales y Filosofía

Las formas de colonialismo, se han diversificado sobre los acontecimientos históricos previos a la proclamación de la independencia, el pasar de los años hasta los actuales momentos manejado por las clases dirigentes políticas, porque de otra manera no habría mayor explicación, de cómo en el sector educación se tuvo una "historia oficial", no concordante con la realidad de los hechos. Connotados investigadores histórico sociales, y económicos han incluido en nuestra historia “oficial” verdades a medias, que en resumen son en realidad mentiras. Eso es lo que siempre han enseñado a los escolares, nuestros jóvenes en las escuelas, colegios y universidades. Nadie sabe, por ejemplo el heroico accionar de patriotas que siguen en el anonimato, como el huanchurino Coronel Mateo Vera que con las guerrillas de la quebrada del alto Rímac hicieron pagar caro a los chilenos haber hollado con sus botas invasoras esta tierra sagrada. Pero todo tiene una lógica. A las autoridades de turno no les interesa, porque no les conviene, que se sepa la VERDAD. ¿Acaso no son los sucesores de los criollos aristócratas y de los gachupines? La mayoría tiene residencia norteamericana, casas en Miami, etc. ¿Podemos esperar algo de ellos? Hoy es evidente como los medios de comunicación de gran alcance nacional, influyen en el adoctrinamiento masivo hacia la población, donde fácilmente generan influencia con medias verdades, lo mismo sucedió con las clases dominantes que influyeron con impregnarle al sector educación con historia “oficial”. En parte se justifica que historiadores los más mentados, tuvieron el auspicio de empresas transnacionales, como la Fundación Ford, entre otras.

Sobre la historia “oficial”, se tiene la declaración de la Independencia Política del Perú, acaecida hace 200 años, el 28 de julio de 1821, considerada fecha memorable en ese entonces hubiera sido como el de hoy, en el que acabamos de ver la participación de toda la población, desde donde se encuentran, por las restricciones del periodo de pandemia del coronavirus Covid-19, y la emergencia sanitaria, pese a ello embarga el entusiasmo, la recordación de la independencia nacional, sin embargo es preciso que se conozca la historia real, que también sea conocida por los niños, jóvenes estudiantes y fuerzas vivas de las comunidades, así como representantes de los diferentes organismos y dependencias del Estado, las madres organizadas en sus comedores populares, el vaso de leche, las trabajadoras del hospital, la policía nacional, entre todos los sectores, etc., fiesta que encierra el calor, la alegría, el amor y la identificación de todo el pueblo con la Patria; pero que lamentablemente ese 28 de julio de 1821, sólo fue la fiesta de un pequeño sector de la sociedad peruana, de los criollos y peninsulares colonialistas, convertidos en ese entonces en la clase dominante y dirigente del gobierno imperial de España. Los criollos  peruanos constituidos en la aristocracia limeña, hasta ese momento se habían negado a la ruptura con España, se mantuvieron fieles a la corona, contradiciendo a sus pares de los virreinatos de Nueva Granada y Río de la Plata, que sí habían optado por el separatismo y la liquidación del régimen opresor español. Muchos aún se preguntan hasta hoy ¿Por qué San Martín siendo argentino tuvo que venir con un ejército internacional a declarar la independencia  del Perú?, ¿Porqué de la presencia posterior de Bolívar que para liquidar a los realistas en América contó con un ejército integrado por más de 4000 soldados europeos? Preguntas que calan profundamente en la inquietud de muchos.

La constante reflexión, nos debe llevar a una reflexión sobre una historia no oficial, sino a una historia real, de la cual no hablan los textos escolares y de la que muy poco se ha escrito, en algunos casos todavía está por escribirse para el conocimiento del pueblo. La reflexión, es sobre lo que aconteció en esta fecha “llamada día de nuestra independencia”, y remontarnos al siglo XVIII, porque ahí se encuentra la raíz y la génesis de los movimientos libertarios, las ansias de todas las clases populares (indios, mestizos, negros y curacas) de conseguir una patria libre con la ruptura total de España, que se van a expresar en movimientos sociales, asonadas, motines generadas por el pueblo y dirigidos por sus líderes locales, eran por lo tanto, la expresión de las clases más explotadas de la colonia, quizás por esta razón de ser manifestaciones del pueblo, la historia no nos permite recordarlos, a pesar de que muchos de sus líderes murieron y ofrendaron su vida por ver a su patria libre de todo tipo de opresión, líderes que murieron ejecutados atrozmente y descuartizados por las autoridades peninsulares y criollas que detentaban el poder;  (como puntualiza: Wilfredo Kapsoli hasta para ser héroe en el Perú hay que tener vara) posteriormente muchos criollos, arrogándose estos deseos de libertad jurarían hipócritamente la independencia con San Martín, con el único propósito de defender sus propiedades y privilegios,  para luego, pasarse al ejército realista y enfrentarse a Bolívar y Sucre en las batallas de Junín y Ayacucho en 1824.

Debemos comprender que en el siglo XVIII, aparece un primer movimiento de identificación con nuestra patria, a la que se le conoce con el nombre de nacionalismo Inca, ideología liderada por los curacas (llamados en la colonia caciques), que influenciados por los Comentarios Reales de Garcilaso (obra que dio una versión idílica del Imperio de los Incas), demostraba que ese imperio fue superior a la de la colonia, que muchos de los grandes valores que se detentaban en el incanato se habían perdido, obra que abrió las posibilidades y la necesidad de buscar un cambio en la sociedad y en la política, en un principio sólo cambiando a las autoridades y posteriormente  la ruptura total con España.

No debemos olvidar que los curacas habían sido los aliados del imperio colonial y que por los privilegios que tenían se mantuvieron fieles a la corona, no escatimaban esfuerzos en explotar a sus propios indios del común (comunidades) ya que muchos de ellos, eran terratenientes, comerciantes y gozaban de ciertos privilegios por ser descendientes de la nobleza incaica, pero que no tenían acceso al poder político; además varios curacas se identificaron con las ideas liberales que venían de las revoluciones burguesas de Europa,  muchos de ellos eran educados en colegios especiales y dominaban el latín, el español y otros idiomas; comenzaron a tomar conciencia del papel nefasto que cumplían de estar traicionando a su propia cultura y pueblo; empezaron a sentirse orgullosos de sus antepasados los gobernantes incas y al verse postergados racialmente por los españoles (peninsulares y criollos),  tratan de encontrar formas para proteger a su gente de los abusos que se cometían en el virreinato.

Es de resaltar que  los criollos habiendo nacido en América y  siendo descendientes de padres españoles, se sentían tan españoles como sus pares de la península, por ejemplo, ellos se identificaban como españoles nacidos en Cusco, españoles nacidos en Trujillo o españoles nacidos en Lima; no se sentían menos racial ni socialmente a los gachipines (término despectivo acuñado a los peninsulares) y por último, muchos criollos eran más ricos que los peninsulares, convertidos en grandes comerciantes exportadores e importadores, terratenientes, dueños de obrajes y minas, en cambio, los peninsulares  sólo eran funcionarios de la corona y detentaban el poder político por un sueldo, (ese poder político era lo que los diferenciaba y a los cuales aspiraban los criollos), sin importarles para nada los cambios sociales o la justicia social o mejoras para los pueblos. El deseo o apetito por el poder político hizo surgir las contradicciones internas entre peninsulares y criollos, versión que la historia tradicional en un momento llamó las luchas de la independencia como guerras civiles entre hermanos.

fulgencioqa@gmail.com 

0 comentarios:

Publicar un comentario

Copyright © FULGENCIO QUISPE APAZA | Designed With By Blogger Templates
Scroll To Top