Las proyecciones en el Perú para los siguientes años es que el consumo privado aumentará de forma gradual , para este semestre se avizora aumentar 6.5%, sin embargo la contracción será de -9.,6%, según el (MMM) 2021-2024, en el cual existe una ardua tarea que iniciar desde el gobierno de Pedro Castillo, que supere el alto grado de inestabilidad social, política y económica que se tuvo con gobiernos de paso y de corto periodo, las propuestas, los ensayos de inversión y los proyectos y megaproyectos necesitan ser destrabados, situación que la clase dirigente, no mostró preocupación en estos últimos años, ni el legislativo ni el ejecutivo, por tanto nos queda el camino de la mayor reanudación de actividades económicas, la dinamización de las inversiones y la implementación del Plan Económico frente a la covid-19, paralelamente superando con todos los esfuerzos con un nuevo gobierno la vacunación y aumentar el ritmo, porque aparentó correr, lo que no es cierto, salvo algunos anuncios de compra de vacunas, por el gobierno saliente de Francisco Sagasti, que por cierto es importante, pero el ritmo para el proceso de vacunación sigue siendo lento, se requiere contratar más profesionales, ponerle mayor interés, mayor presupuesto al sector salud y resolver los problemas laborales en este sector e impulsar un plan acelerado de vacunación de todas las edades, para aspirar a la “Inmunidad de rebaño”. Lo consideramos un factor importante, a parte de otros también fundamentales en lo económico para impulsar el empleo e ingresos, los cuales se traducirán en un mayor consumo privado en un contexto de adaptación de cambios en los hábitos de consumo de las familias y un patrón de consumo que genere oportunidades para potenciar nuevos canales de compra.
Las personas están logrando su abastecimiento de productos en la diversidad de centros de expendio, las preferencias por los centros comerciales, ha bajado considerablemente de 36% antes de la covid-19 a 19%, al momento, incrementándose las adquisiciones vía online de 9 a 48%, y aumentando la preferencia por los equipos electrónicos. El MMM 2021-2024 proyecta que el gasto de las familias estará enfocado en productos que tengan el menor riesgo de contagio de la covid-19, por lo que minimizarán los gastos en actividades de concurrencia masiva.
Entre las medidas para el 2021-2024 se tiene en mente paliar la contracción del consumo privado, así mismo se tiene el denominado alivio con las transferencias monetarias, liberación de recursos de AFP y CTS, que ascenderán a 33,300 millones de soles y aprobaron subsidios monetarios para las familias más vulnerables por 13,100 millones de soles que buscan beneficiar a 8.5 millones de hogares, y la aprobación desde el gobierno la Compensación por Tiempo de Servicios (CTS) y el retiro extraordinario de las cuentas de capitalización individual de las AFP con la finalidad de brindar liquidez a los hogares, lo que permitirá que se liberen más de 10,000 millones de soles.
En suma
es evidente que en el plano internacional, se observa un deterioro de las
perspectivas macroeconómicas debido a la crisis del COVID-19. El entorno macroeconómico
externo sigue rodeado de altos niveles de incertidumbre, por lo que pueda
suceder con la presencia de la emergencia sanitaria. Existen riesgos latentes
asociados al desarrollo de una segunda, tercera y más olas de contagios en el
año y los siguientes 2022-2024, las proyecciones de crecimiento están
sobreestimadas; ya que, estas son superiores al crecimiento de los últimos 5
años, superiores al crecimiento potencial de la economía antes de la pandemia.
Concordamos
que las cuentas fiscales, la crisis del COVID-19 marca la transición de una
etapa de fortaleza fiscal hacia una de vulnerabilidad en las finanzas públicas.
Por esto, es importante que ante las proyecciones presentadas en el MMM, se
adopte una senda de consolidación fiscal apropiada y verosímil en el mediano
plazo, que sea congruente con el límite de deuda pública al cual se desea
converger. Además, junto con esto es fundamental la restitución de un sistema
de reglas fiscales, que permita establecer límites a las acciones de política
fiscal y defina el nivel sostenible de endeudamiento público.
Respeto
al gasto público, se plantea moderar el ritmo de crecimiento del gasto aún más y
en relación a la deuda pública, se avizora el incremento del límite legal
permitido y alcance un máximo de 39,1 por ciento del PBI en 2023, el cual se
muestra preocupante.
Por
tanto queda una ardua tarea para el nuevo gobierno de Pedro Castillo, de
superar la inestabilidad política, social, y económica y debe tener el apoyo
del legislativo y concuerden con el ejecutivo y superar los riesgos asociados a
una menor recaudación tributaria en el mediano plazo y una su ejecución de la
inversión pública asociada al ciclo político. Porque se tendrá un contexto diferente
a los pasados años, se tendrá mayor endeudamiento público, similar a otros países
vecinos, que tendrán también agotamiento de activos financieros frente a los
riesgos mencionados. Por ello se resalta que el espacio fiscal del gobierno
peruano para responder a nuevos escenarios económicos adversos, es una ardua
tarea, porque de por medio está la sostenibilidad de la deuda, cuya proyección
es prácticamente adverso, por el fuerte impacto e incertidumbre que genera la
pandemia del Covid-19, y seguir extendiéndose la emergencia sanitaria. En el
momento las finanzas públicas en el Perú, están deterioradas, atrás quedó la “holgura
fiscal”. Se requiere un arduo trabajo para superar la crisis económica existente,
que estuvo acompañada por las otras crisis social, política, moral, y
sanitaria.
Soc. Fulgencio Quispe
Apaza.
fulgencioqa@gmail.com
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