El
Ministerio de Economía y Finanzas (MEF) y la Superintendencia de Banca y
Seguros (SBS), conjuntamente con el Ministerio de Educación (MED),deben
impulsar esta tarea, si bien están en los inicios, no se muestra la
contundencia, frente a los otros países de la región. Otro aspecto es que la inclusión
financiera apenas llega débilmente al 20% de la población de Perú que está
inserta en el sistema financiero es decir que su dinero está en un banco o
cooperativa, con una adecuada educación financiera tiende a aumentar dicho
porcentaje, en el momento solo se tiene charlas en algunos colegios y capacitación
que incluye a algunos docentes de secundaria cuyo impacto y efecto
multiplicador es mínimo.
Tenemos que ser conscientes que es necesaria la educación financiera, en un país como el nuestro que se vienen cometiendo tantos abusos aprovechando precisamente la falta de cultura de la población, con una educación de preferencias, y subordinada. Muchas situaciones que en ocasiones han provocado situaciones realmente dramáticas, se habrían evitado si los ciudadanos contaran con una base suficiente para entender la producción y su funcionamiento, sus riesgos, lo comercial, del sistema financiero, la publicidad engañosa, las hipotecas., entre otros.
Es sumamente
necesario enseñar a los niños y a los jóvenes a manejar conceptos que van a
serles imprescindibles en su vida, es urgente impartir conocimientos en economía
financiera en los colegios y los institutos sin caer en el adoctrinamiento, sino
canalizar conocimientos para las futuras generaciones y puedan manejarse en el mundo en que vivimos.
En la
medida que haya más acceso a la información y que la gente conozca mejor sus
derechos, podrán hacer mayor y mejor uso del sistema financiero exigiendo un
buen servicio y una adecuada educación financiera está
relacionado a los usuarios del sistema
financiero desarrollen competencias para ser más conscientes de los riesgos y
oportunidades, para tomar decisiones mejor informadas; tener a la mano
información de sus derechos y obligaciones como usuarios del sistema
financiero, conocer instancias de ayuda, por ende mejorar su bienestar
financiero.
Un programa de educación financiera podría visualizarse como una
herramienta para promover el crecimiento, confianza y estabilidad económica y
los objetivos deben apuntar a ser una asignatura curricular obligada de
continua actualización con énfasis en secundaria
y las entidades financieras y/o empresas se vean comprometidas en el desarrollo
financiero de sus colaboradores.
Finalmente, los diálogos como parte de la comunicación
familiar, sobre temas económicos, debe fortalecer la adolescencia y jóvenes para
convertirse en el motor familiar de la economía y se demande y se cumpla con
generar educación financiera en todo el aparato educativo en nuestro país que
tenga acceso no solo a la educación financiera sino a una cultura empresarial y
protección al usuario que permita lograr el fomento del ahorro e inversión, a
través del conocimiento general de servicios financieros y el manejo del
dinero, logrando con esto un crecimiento cultural y económico en forma masiva,
conozcan cómo funciona el mercado financiero y sus alternativas en determinado
escenario, basado en el modelo de competencias cimentando los valores de disciplina,
ética y responsabilidad.
FULGENCIO QUISPE
APAZA.- Educador Especialista en Ciencias Histórica Sociales y Filosofía.


0 comentarios:
Publicar un comentario