lunes, 18 de julio de 2016

ALCANCES PARA EL GESTOR PÚBLICO

Sociólogo: Fulgencio Quispe Apaza.fulgencioradioilo@hotmail.com – fulgencioq@yahoo.es

 Nuestro principal motivo es generar que se conozca los mecanismos y se ponga en marcha y desarrollo de una cultura de servicio público, para fortalecer la administración pública y desarrollar un estado más moderno, eficiente, equitativo y descentralizado, aprovechando las condiciones de nuestro país peruano que nos brinda una nueva oportunidad de transformación, por lo que la administración pública y los actores públicos se enfrentan a la ineludible responsabilidad de “hacer las cosas bien”, tomar decisiones adecuadas y oportunas, sobre todo gestionar los procesos y proyectos de cambio.

Coincidimos con la formación de profesionales con “vocación pública”, con una sólida formación profesional, competentes, con la capacidad de análisis, creatividad y flexibilidad que la complejidad y diferencias de nuestro medio exige, aprendiendo de otras personas, experiencias y países, como parte de promoción del intercambio y articulación de gestores públicos dispuestos a realizar los cambios que requiere el Perú.

Hay gravísimos problemas que afrontan muchas autoridades o elegidos a quienes se les encarga la administración de los recursos públicos, que tiene el principal vacío de la gestión pública en el Perú, traducido en falta de estrategas de comunicación pública, en lo que se observa en gobiernos locales, regionales, ministerios, organismos públicos descentralizados o empresas públicas, son ideas equivocadas, desconocimiento, falta de capacidad y la errada y generalizada noción, de que hacer comunicación gubernamental, es coordinar entrevistas con medios de comunicación, redactar unas cuantas notas de prensa, y manejar de manera informal las crisis que se presenta por escándalos o situaciones adversas, frente a la opinión pública, hechos simples, que por falta de tino, se convierten en inmanejables.

El gestor público como administrador de recursos públicos, debe tener por lo menos referencias del marketing Gubernamental, o realizar comunicación gubernamental que supone incorporar en la mentalidad del burócrata tradicional la noción de marketing, que supone el desarrollo de planes de comunicación que acompañen los productos y servicios que brinda el Estado al ciudadano, esto se traduce en asignar marcas registradas a cada producto que queremos que se conozca y se comunique a la población, paralelo a diseñar campañas de publicidad, que difundan las ventajas sociales del producto estatal. Muchos se enfrentan al miedo de la Austeridad, lo que es sorprendente, esto es una de las grandes excusas que utilizan los burócratas tradicionales para no dar luz verde a la inversión publicitaria en el Estado, nada más alejado de lo real, por ser interpretaciones antojadizas, que demuestran su resistencia natural por miedo a la austeridad. Se debe romper este mito urbano que entorpece la labor del gestor gubernamental y en muchas ocasiones esto genera, el bajo impacto social que requiere una política pública.
 No está demás recomendar cursos de inducción obligatorios donde se reitere logros y avances de la institución, y se involucre al gestor y funcionario en estas buenas prácticas. Se debe entender que los gestores públicos, ha escogido la administración pública como opción de vida profesional, a pesar que a muchos podríamos recomendarle situarse, en otro sector más rentable como el sector privado, si su talento así lo demuestra. El utilitarismo imperante en nuestra cultura impide a veces reconocer la existencia de cierta clase de personas, cuyas mayores satisfacciones no les vienen dadas predominantemente por la retribución externa, sino por motivos trascendentes como el simple deseo de servir, de sentirse útiles, esa es la esencia del “Gestor Público” y la administración pública, que  puede encontrarse en las propias raíces latinas del concepto: “ad ministrare” (ser- vir a) o “ad manus -trahere” (traer a mano, manejar), que también brindan la idea de servicio en la provisión, gestión, manejo o cuidado de asuntos o bienes públicos. En este sentido, la razón de ser del gestor y/o funcionario es “servir”, servir a la Nación, que es, fundamentalmente, una colectividad humana, por lo que el ejercicio de la función pública se traduce en el servicio a la persona humana para el Bien Común.
 No es tarea fácil ni siempre comprendida, el gestor  público está expuesto a mil presiones, tentaciones y dificultades. Pero, felizmente, al lado, en su condición de ser humano, está dotado de ciertas potencialidades positivas denominadas “virtudes humanas”, consistentes en unas disposiciones habituales para hacer el bien, lo contrario del vicio que es el hábito de hacer el mal. La eficacia de la gestión y administración pública no es una mera cuestión de eficiencia. Se puede ser eficiente para el bien o para el mal. Es asunto de valores, bienes morales deseables: el “deber ser” de las cosas. El ser humano es el único ente del universo capaz de reconocer valores, y para distinguir entre el bien y el mal cuenta con la razón que conduce a la verdad. Debe, por ello, ilustrarse acerca de las verdades éticas ya que, de lo contrario, causará el mal por simple ignorancia, aun queriendo o creyendo hacer el bien.

Todavía están como tarea pendiente para el gestor Público, los indicadores de gestión, hay en el momento iniciativas de ley aprobadas, presentadas, y otras en el ejecutivo, trabajo en comisiones ordinarias, concurrencia de ministros al Parlamento, capacitación laboral y cantidad de memoriales presentados por la ciudadanía, lo que nos indica en nuestro país que todavía no están siendo entendidas, ni utilizadas con eficiencia, como herramientas de gestión de nuestras organizaciones públicas.
 En los estándares de gestión pública, con la gestión de proyectos, debe clarificarse, cuando se quiere hacer algo, lo primero que hay que determinar es, qué es lo que se debe lograr, y no, qué es lo que hay que hacer. Por lo tanto, lo primero es necesario definir indicadores de lo que se aspira lograr, luego de saber qué es lo que se quiere lograr se puede definir qué se hace, cuánto demora?, cuánto cuesta?, qué habilidades se requieren? y quiénes serán responsables de las acciones?, y cómo se comunicará lo que se haga con todos los actores involucrados?. Los estándares recomiendan, además, que todo esfuerzo para un lo­gro debe tener un inicio y un final. No importa si lo que se hace es una acción temporal o repetitiva (si es un proyecto o una función), siempre debe haber momentos en que se rinda cuenta de lo que se ha logrado, previamente con planificación, ejecución, seguimiento y con­trol.  Por ende si tuviéramos claro el indicador de éxito del actual Congreso de la República, como un indicador de calidad y efectividad de toda la legislación na­cional, si el indicador para el 2012 fuera algo así como que la legislación nacional en pleno tiene un 10% de efectividad en la realidad, en el 2015 podríamos aspirar a tener un 50% de efectividad. Es verdad que es difícil medir este indicador de efectividad de la legislación, pero no es imposible, si, se usan herramientas de la Gestión Pública.
 Finalmente el Gestor Público, debe tener en cuenta el Código de Ética de la Función Pública que señala principios y deberes del servidor público aspectos tales como Respeto, Probidad, Eficiencia, Idoneidad, Veracidad, Lealtad y Obediencia, Justicia, Equidad, Lealtad al Estado de Derecho, Neutralidad, Transparencia, Discreción, Ejercicio Adecuado del Cargo, Uso Adecuado de los Bienes del Estado y Responsabilidad. Pero el logro de tales cometidos éticos reclama la presencia de un conjunto de virtudes previas, básicas para el funcionario. Y la virtud superior en nuestra ciudad, región y gobierno central, requiere de personas con lucidez para saber identificar, en cada caso, qué es lo debido a quién y cuánto de aquello le es debido, pero por sobre todo con el coraje suficiente para adoptar decisiones justas. De estas virtudes básicas se derivan todas las demás, asegurando el éxito del gestor público y/o funcionario cabal.      

Lic.Soc. Fulgencio Quispe Apazafulgencioq@yahoo.es953520101.




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