Definitivamente el actual congreso de la república, no tiene otra agenda que el lograr la vacancia del mandatario Pedro Castillo, por el cual se convierte en el más impopular y actúa abiertamente contra los intereses de las mayorías. Su composición de tendencia neoliberal se notó en su máxima expresión, en la ley que regula la cuestión de confianza que aun siendo inconstitucional, finalmente lo aprobaron. Fueron varias voces que salieron al frente, como el mismo, ex candidato: Yonhy Lescano observando la aprobación de ley sobre cuestión de confianza, y así de esta manera el Congreso busque desaparecer todo vestigio del gobierno de Castillo, mostrando su rechazo a la ley aprobada, porque limita la aplicación de cuestión de confianza. Esta postura de Lescano da muestra de adherencia al Ejecutivo, a pesar de algunos desacuerdos políticos. La ley aprobada en el congreso no solo es inconstitucional porque pone en desventaja al ejecutivo y pretende desconocer al gobierno legítimamente elegido.
Todos sabemos que la cuestión de
confianza puede provocar el cierre del Congreso, como sucedió en el gobierno de
Vizcarra al haber invocado que la
"cuestión de confianza" al pleno del Congreso de la República, es un
mecanismo contemplado en la Constitución que puede desencadenar la disolución
de la legislatura y así fue. Vizcarra, quien había asumido el poder tras la
renuncia de (PPK) por acusaciones de corrupción, convocó al Congreso a una
sesión extraordinaria, tras 40 días sin avances en los proyectos de reformas
anticorrupción que presentó al Legislativo, cuando el plan del Gobierno era
llevar las reformas a un referendo el 8 de diciembre de ese entonces, para su
aprobación definitiva.
Como bien sabemos se había entregado al Congreso de la República las cuatro propuestas de reforma constitucional, con expectativa de trabajar y luchar juntos contra este mal endémico. Sin embargo, en este periodo, el Congreso solo elaboró un cronograma, sin ponerse en los zapatos de los peruanos dignos, y se negó a entender la urgencia de un cambio. Además los proyectos propuestos de cambios en el Consejo Nacional de la Magistratura, la implementación o no de un congreso bicameral, la prohibición de financiamiento anónimo a campañas políticas y la no reelección de parlamentarios, ha sido constantemente rechazada por el congreso de entonces, por lo que nuevamente en los actuales momentos tenemos un panorama similar de enfrentamiento del congreso con el ejecutivo. La Constitución peruana contempla que el presidente del Gobierno pueda usar el mecanismo de cuestión de confianza ante el Congreso si siente que su proyecto político está debilitado.
Esta situación nos vuelve a lo mismo en los actuales momentos, donde al congreso de la república, no le importa en modo alguno el alto nivel de rechazo poblacional, ni se interesa de los problemas más urgentes, del desarrollo nacional, la reactivación económica, la pandemia y post pandemia. Hay dos artículos que hay que tener en cuenta el primero es el 133 de la Constitución, que dice que el presidente del Consejo de Ministros puede plantear al Congreso una cuestión de confianza en nombre del Consejo. Esto significa que el Congreso puede negarle la cuestión confianza al gabinete presidencial. Si lo hace, ese gabinete tendría que renunciar. Sin embargo, si dentro de un gobierno el Congreso censura el voto de confianza a dos consejos de ministros, bajo el artículo 134 el presidente tiene el poder constitucional para cerrar el Congreso. Precisamente son estas facultades que tiene el Ejecutivo que el Congreso trata de oponerse con la ley de regulación de la cuestión de confianza.
Este congreso calificado de golpista que promovió expectorar al ex ministro de trabajo, para luego aprobar reformas en contra de los trabajadores. Este Congrezoo, por sus poses hace todos los méritos para lograr el contundente rechazo frente a un minúsculo grupo de resistencia que lo aplaude. El rechazo al parlamento proviene de todas partes del país, anuncian una respuesta para el 13 de noviembre 2021, los colectivos estarían recordando el Bicentenario se prepara la que puede ser la mayor movilización que tenga el Perú después de haber celebrado su bicentenario de independencia. Ese día es posible esperar que salgan multitudes a las calles en diversas partes del país para recordar el primer aniversario del asesinato de Inti y Bryan. Concordamos que estas marchas puede que crezcan en cantidad de concurrentes debido a que el actual Congreso se empeña en repetir el camino del anterior, colocándose de esta manera la soga al cuello, con un solo punto en su agenda parlamentaria; “Lograr la vacancia presidencial de Castillo”.
Al igual que el Parlamento pasado
tiene en su cabeza a alguien de Acción Popular, como es la Presidenta del
Congreso, que muestra la ansiedad de colocarse nuevamente la banda
presidencial, como lo hizo antes de entregar a Castillo, y para este cometido
cuenta con apoyo de la derecha dura, ultra y del fujimorismo y mediante otro
golpe parlamentario. Quizás, no se esté midiendo la fortaleza de Pedro
Castillo, que por supuesto a pesar de tener la debilidad de alejarse de la
parte política de Perú Libre, mantiene el apoyo de ser el primer mandatario constitucional campesino, maestro y
rondero. Pero está en avance el desgaste político, mientras pasan los dias y
meses, en que comenzarán a pedirles cuentas y quienes hoy le rodean, que no son
de Perú Libre, por tanto, nada tiene que perder.
Ahora la derecha neoliberal en
el congreso, cada vez se muestra más ultrista, para contentar a un minúsculo
sector, si en noviembre pasado este parlamento cuestionado por las grandes
mayorías, que su vocación crece cada día en cambiar lo más urgente la
constitución del 93, por las vías que fuere. Es incomprensible que este
congreso, que sacó a Vizcarra cuando le faltaban menos de 9 meses para acabar
su mandato, estando él inicialmente como vicepresidente. Hoy este Congreso
quiere sacar a la plancha presidencial mucho antes de que esta cumpla los 100 primeros
días, y lo ha intentado desde el primer día, en todas las instituciones del
estado, no han permitido que el nuevo partido gobernante tome el poder, ni siquiera
permitieron que la composición del gabinete, sea de libre elección del
presidente Castillo, al contrario le imponen nombres y se coloque a los
cuestionados funcionarios de siempre, que estuvieron de lado de los gobiernos
pasados de corrupción. Este congreso de composición de derecha neoliberal, con
matices fascistas continuará, con los cuestionamientos hacia un gobierno que
representa a los pueblos del interior del país y se muestra capaz de todo,
hasta cometer actos de violación de la misma carta magna (la cual considera tan
sacrosanta que no merece ninguna constituyente para formular una nueva), todo
con la intención de reducirle el espacio de facultades presidenciales para
poder eventualmente disolverle, o lograr la vacancia presidencial, para ello
cuenta con 3 bancadas ultraderechistas asociadas al Foro de Madrid de Vox que abiertamente
promueven el fascismo y se empeñan en la vacancia, que ahondarán la crisis
política, al cual se suma la crisis económica y crisis de valores y lo más
impactante la crisis sanitaria, entre otros, con un congreso enfermizo y
trasnochado por la vacancia de Castillo..
fulgencioqa@gmial.com
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