Ese crecimiento sostenido y ejemplo que los mismos opositores en otros países reconocieron de Evo Morales, hoy Bolivia ha recuperado el timón y mucho de lo avanzado, vuelve a recuperarse con el gobierno del Presidente Luis Arce Catacora que mantiene el gasto para programas sociales más puntuales de Bs47.841 millones para administrar de forma responsable los recursos del Estado, con los denominados Bonos sociales garantizados, que tienen el objetivo de garantizar la ejecución de las políticas sociales, para la gestión 2021 se cuenta con una programación estimada de Bs6.274 millones para el pago de bonos sociales, de los cuales se tiene un importe presupuestado de Bs5.461 millones para la Renta Dignidad, Bs497 millones al Bono Juancito Pinto, Bs187 millones para el Bono Juana Azurduy y Bs128 millones para el Subsidio Universal Prenatal por la Vida, beneficiando a un total de 3,9 millones de personas, su impacto se verificará en los próximos meses y años, si contribuyeron a bajar los niveles de pobreza, debido a que la aplicación de estos programas sociales se cumplen luego de un periodo que el país estuvo en manos de los golpistas, que en pocos meses destrozaron la economía del país y generaron convulsión social, con fatales consecuencias de pérdida de vidas humanas, heridos y niños huérfanos.
Por tanto siendo Bolivia el país más pobre de Sudamérica, ante propio y extraño
logró el liderazgo en crecimiento económico de la Región. Eso sin duda, dejó
con la boca cerrada a los propios analistas económicos internacionales, después
que avizoraba la posible sumisión en la crisis económica. Pero Evo Morales, con
la implementación de un nuevo modelo económico, logró resultados sorprendentes
favorables para toda Bolivia en muchos sectores. Por cierto no fue
un milagro, sino fue el resultado de la Nacionalización de sus recursos
naturales y riquezas minerales-gasíferos, los cuales fueron acompañados por una
equitativa distribución de la riqueza con rentas y bonos, para los sectores de
mayor necesidad, entre otros beneficios para sectores sociales empobrecidos,
por los gobiernos del neoliberalismo a ultranza.
Si hacemos una revisión de lo que fue el Gobierno de Evo, en sus diversas
aristas que se quiera enfocar, siempre encontramos puntos a favor del país
Boliviano, en una mirada simple de ejemplo; la economía boliviana registró un
promedio de crecimiento de 4,9% entre 2006 y 2017, periodo en el que más de 3
millones de personas pudieron salir de la pobreza, según fuentes oficiales que
los mismos investigadores económicos, tuvieron que validar y reconocer que
efectivamente hubieron claros signos de crecimiento económico.
Las proyecciones oficiales del año 2017, cerraron con el crecimiento de 4,7%
del Producto Bruto Interno, con un claro dinamismo del mercado interno, la
inversión pública y el buen momento del sector agropecuario, financiero, la
industria manufacturera, el transporte, el comercio y la producción de
hidrocarburos y minerales, como sectores importante para un crecimiento
económico sostenido.
Un tema a tomar en
cuenta son los programas sociales implementados en Bolivia, que a diferencia de
programas implementados en otros países, son paliativos de momento. Perú en el
caso de Bolivia los programas sociales implementados por Evo Morales dieron
resultados, y ello se grafica en las investigaciones sociales realizadas por Yáñez (2010): “El impacto del Bono Juancito Pinto. Un
análisis a partir de micro simulaciones”; UDAPE (2013): “Evaluación de impacto
del Programa de Salud Materno Infantil Bono Juana Azurduy”; Aguilar
(2014):“Evaluación de impacto del Bono Juancito Pinto en Bolivia”; UDAPE
(2015): “El Impacto de la Renta Dignidad: Política de redistribución del Ingreso,
Consumo y Reducción de la Pobreza en Hogares con Personas Adultas Mayores”; los
resultados de las investigaciones concluyen que los programas sociales tuvieron
un impacto favorable en la reducción de la pobreza y la pobreza extrema. Posteriormente
vendrían los problemas para todos los vastos sectores sociales atendidos, por
los problemas que posteriormente se presentaron en Bolivia a la salida de Evo
Morales, porque antes de su salida, para el 2019, su gobierno a través del
Ministerio de Economía había garantizado más de 5 millones de bolivianos para
pagar los bonos Juancito Pinto y Juana Azurduy de Padilla, el subsidio prenatal
universal y la Renta Dignidad. Esos son resultados que no se pueden esconder ni
desconocer en favor de los sectores más necesitados, que hoy luego del
desamparo gubernamental, se recuperan con el nuevo mandato de Luis Arce, que
prioriza las inversiones y programas sociales, con la sapiencia de su
experiencia de haber manejado las finanzas en el gobierno de Evo, que por
cierto pueden existir observaciones notorias, pero lo que más resaltan son los
resultados de haber logrado el manejo de un economía en crecimiento en toda Latinoamérica.
Soc.
Fulgencio Quispe Apaza
Cel.
927 632 431
fulgencioqa@gmail.com

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