Nuestros gobernantes que tuvieron oportunidad desde más de 40 años últimos, no fueron capaces de construir un régimen económico que sea la piedra angular que defina el modo de producción de la nación peruana, el sistema capitalista en decadencia, no pudo renovarse con el neoliberalismo económico, se nos ha impuesto después de la dictadura esa, con la Economía Social de Mercado, que solo beneficia a unos cuantos, de los grupos económicos de poder o la Confiep con la Constitución del año 1993, y desde ese momento hasta ahora todo marchó en contra de los intereses de las grandes mayorías del país.
El caduco modelo económico
implantado por los diferentes gobiernos y otros que hoy están por llegar al
poder, gracias a los medios masivos de comunicación de los grupos de poder
económico del Perú, no fueron capaces de combatir la pobreza, es mas poco les
importa, el modelo económico es así. Corrupción y “Capitalismo salvaje” “Sálvese
quien pueda” los estamos viendo con este periodo de pandemia Covid19. Por tanto
solo tendremos paliativos de momento, con programas “sociales” poco efectivos,
por ello contrarrestar la pobreza no puede estar basado únicamente en repartos
de emergencia, pues eso haría que siempre que haya pobres. En algunas ocasiones
se propone que la mejor manera de combatir la pobreza es creando riqueza e
igualdad de oportunidades.
Los gobiernos que sucedieron
nunca enfrentaron de cara al problema de la pobreza en el país, sobre todo a
los varios factores, dos de los cuales
son la baja productividad de los empleos y la falta de empleos adecuados. La
baja productividad quiere decir que el valor de lo que puede producir una
persona en su actividad laboral no es suficiente para satisfacer sus
necesidades básicas y las de sus dependientes. Por otro lado la falta de empleo
se debe a que el mercado es pequeño y la demanda de trabajadores de las
empresas es mucho menor que la oferta de trabajadores. El resultado de estos
dos factores es en que la economía hay empleos con muy bajos salarios,
generando el fenómeno del subempleo.
Los gobiernos tampoco pudieron con
la exclusión social de los sectores más pobres que menos acceso tienen a los
derechos sociales, como la educación, la salud, la información y el empleo, se
dejó que se generen círculos viciosos en el que las personas que tienen pocos
“activos culturales” (personas con muy escaso nivel educativo, por ejemplo, o
que no hablan castellano) tienen menores posibilidades de ser contratadas como
trabajadores y, a su vez, la exclusión
del mercado de trabajo produce la exclusión de los derechos sociales, ya que no
se cuenta con seguro de salud, pensiones
y recursos como para educar convenientemente a los hijos. De esta
manera, las personas más pobres son al mismo tiempo las más excluidas de los
derechos básicos.
El cambio de constitución y
asamblea constituyente se hace necesario, por que los gobiernos de corte
neoliberal que hemos tenido, llegaron algunos con engaños a la población
electoral que vino confiando en sus mismos “verdugos elegidos” y no pudieron
con condiciones que a ellos mismos los “ahogan”, cuando pretenden impulsar
algún proyecto de corte primario exportador, como en Minería, de sólo exportar
materia prima, cuya bonanza, no se refleja en la población local y regional donde se extrae. Es
mas no ha servido para por lo menos fomentar un crecimiento económico fuerte y
sostenido, que aumente el tamaño del mercado y la creación de empleo. Ni
siquiera se genera un ambiente adecuado para la inversión privada, por los
enfrentamientos de explotación en zonas por ejemplo, de acuíferos, cabecera de
cuencas, reservas naturales, que no obedecen a un claro ordenamiento
territorial.
Tampoco fueron capaces de desarrollar
políticas que generen mayor equidad, es decir, igualdad de oportunidades entre
todos los peruanos y peruanas, que permitan aumentar la productividad de los
trabajadores. Ello requiere diversas políticas económicas que mejoren el acceso
y la calidad de la educación y de los servicios de salud; que fomenten la
capacitación laboral en las empresas y faciliten la movilidad de los
trabajadores, desde actividades poco productivas a otras más productivas, todo
ello obedece a realizar ajustes económicos
Para cambiar esta triste
realidad, es necesario plantear ajustes en el campo económico, este modelo
neoliberal que hemos tenido está en decadencia, languidece, y requiere la
aplicación de la “eutanasia”, para tener un Nuevo modelo económico del Estado. Con
planteamientos de una Economía Popular Con Mercados, no se trata de estar en
contra de la empresa privada siempre que se traduzca su actividad en beneficio de
la mayoría de los peruanos, sin la prohibición de la competencia empresarial
estatal, ya mucho daños nos hizo el prurito de “el estado peruano no es buen
administrador”, las reglas tienen que ser
claras.
Se demanda el nuevo rol
económico del Estado, que estimule la creación de la riqueza, siempre que esta
no surja, ni conlleve, a la explotación, trata de personas, recorte de los
derechos laborales, contaminación ambiental, evasión de impuestos, violación de
derechos fundamentales, situación neocolonial, inseguridad ciudadana,
corrupción, y los contratos no sean lesivos al Estado, lesión de valores y
principios sociales.
Todos los años tenemos la
denominada tasa de crecimiento, que nos pretende hacer vivir en un falso
paraíso, no es el mejor indicador de un modo de producción, porque ésta puede
aumentar, pero a la vez incrementar la pobreza gracias a la explotación del
pueblo y recorte de sus beneficios laborales en favor de los dueños de los
medios de producción, concentrados en los grupos de poder económico del Perú.
Con este modelo económico de los
40 últimos años en el Perú, podríamos vender todos nuestros recursos sin dejar
nada al Estado, podemos permitir la explotación y mejorará sólo, la tasa de crecimiento,
pero no el bienestar social, por lo tanto los candidatos neoliberales y derecha
peruano, nos ofrecen más de lo mismo, un bienestar para pocos, para el grupo
económico de poder o la Confiep.
Por ello se demanda un nuevo
modelo económico con pluralismo económico, con una Economía Popular Con
Mercados en contraste a la Economía Social de Mercado, liberar al Estado para
que pueda crear empresa y competir equitativamente con el empresariado privado,
que nos existan exclusividades, como el ejemplo del Tren Perú Rail, que no solo
tiene los vagones, sino la ruta, la línea del ferrocarril, y ninguna otra
empresa paralela ingresa a competir, sino es exclusividad, sin competencia.
Nuestro país como Estado no
puede estar ajeno a los beneficios del mercado en pro de generar bienestar para
su pueblo. Otros países lo hacen explotando sus empresas estratégicas, por ello
se demanda una nueva constitución, que permita la nueva libre competencia, de
manera que no solo se tenga que combatir el monopolio privado, sino debe
prohibirlo de manera taxativa.
Tampoco debe haber lugar para la
concertación de precios, el acaparamiento y la especulación económica. Las
empresas privadas pueden competir libremente entre ellas y con el sector
público, sin embargo la exclusividad del manejo de algunos recursos
estratégicos solo puede ser reservados para el Estado peruano en salvaguarda de
los intereses nacionales en materia de economía, soberanía, seguridad, energía,
alimentación y otros que lo ameriten, porque le negamos nuestra prosperidad a
la nación y sus ciudadanos que requieren una mejor calidad de vida en base a
sus mismos recursos, con empresas nacionales y privados.
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