jueves, 25 de marzo de 2021

UN NUEVO RÉGIMEN ECONÓMICO DESDE EL ESTADO.- Por: Sociólogo: FULGENCIO QUISPE APAZA .- Consultor de Gobernabilidad Perú

 



Nuestros gobernantes que tuvieron oportunidad desde más de 40 años últimos, no fueron capaces de construir un régimen económico que sea la piedra angular que defina el modo de producción de la nación peruana, el sistema capitalista en decadencia, no pudo renovarse con el neoliberalismo económico, se nos ha impuesto después de la dictadura esa, con la  Economía Social de Mercado, que solo beneficia a unos cuantos, de los grupos económicos de poder o la Confiep con la Constitución del año 1993, y desde ese momento hasta ahora todo marchó en contra de los  intereses de las grandes mayorías del país.

El caduco modelo económico implantado por los diferentes gobiernos y otros que hoy están por llegar al poder, gracias a los medios masivos de comunicación de los grupos de poder económico del Perú, no fueron capaces de combatir la pobreza, es mas poco les importa, el modelo económico es así. Corrupción y “Capitalismo salvaje” “Sálvese quien pueda” los estamos viendo con este periodo de pandemia Covid19. Por tanto solo tendremos paliativos de momento, con programas “sociales” poco efectivos, por ello contrarrestar la pobreza no puede estar basado únicamente en repartos de emergencia, pues eso haría que siempre que haya pobres. En algunas ocasiones se propone que la mejor manera de combatir la pobreza es creando riqueza e igualdad de oportunidades.

Los gobiernos que sucedieron nunca enfrentaron de cara al problema de la pobreza en el país, sobre todo a los  varios factores, dos de los cuales son la baja productividad de los empleos y la falta de empleos adecuados. La baja productividad quiere decir que el valor de lo que puede producir una persona en su actividad laboral no es suficiente para satisfacer sus necesidades básicas y las de sus dependientes. Por otro lado la falta de empleo se debe a que el mercado es pequeño y la demanda de trabajadores de las empresas es mucho menor que la oferta de trabajadores. El resultado de estos dos factores es en que la economía hay empleos con muy bajos salarios, generando el fenómeno del subempleo.

Los gobiernos tampoco pudieron con la exclusión social de los sectores más pobres que menos acceso tienen a los derechos sociales, como la educación, la salud, la información y el empleo, se dejó que se generen círculos viciosos en el que las personas que tienen pocos “activos culturales” (personas con muy escaso nivel educativo, por ejemplo, o que no hablan castellano) tienen menores posibilidades de ser contratadas como trabajadores y,  a su vez, la exclusión del mercado de trabajo produce la exclusión de los derechos sociales, ya que no se cuenta con seguro de salud, pensiones  y recursos como para educar convenientemente a los hijos. De esta manera, las personas más pobres son al mismo tiempo las más excluidas de los derechos básicos.

El cambio de constitución y asamblea constituyente se hace necesario, por que los gobiernos de corte neoliberal que hemos tenido, llegaron algunos con engaños a la población electoral que vino confiando en sus mismos “verdugos elegidos” y no pudieron con condiciones que a ellos mismos los “ahogan”, cuando pretenden impulsar algún proyecto de corte primario exportador, como en Minería, de sólo exportar materia prima, cuya bonanza, no se refleja en la población local y regional donde se extrae. Es mas no ha servido para por lo menos fomentar un crecimiento económico fuerte y sostenido, que aumente el tamaño del mercado y la creación de empleo. Ni siquiera se genera un ambiente adecuado para la inversión privada, por los enfrentamientos de explotación en zonas por ejemplo, de acuíferos, cabecera de cuencas, reservas naturales, que no obedecen a un claro ordenamiento territorial.

Tampoco fueron capaces de desarrollar políticas que generen mayor equidad, es decir, igualdad de oportunidades entre todos los peruanos y peruanas, que permitan aumentar la productividad de los trabajadores. Ello requiere diversas políticas económicas que mejoren el acceso y la calidad de la educación y de los servicios de salud; que fomenten la capacitación laboral en las empresas y faciliten la movilidad de los trabajadores, desde actividades poco productivas a otras más productivas, todo ello obedece a realizar ajustes económicos

Para cambiar esta triste realidad, es necesario plantear ajustes en el campo económico, este modelo neoliberal que hemos tenido está en decadencia, languidece, y requiere la aplicación de la “eutanasia”, para tener un Nuevo modelo económico del Estado. Con planteamientos de una Economía Popular Con Mercados, no se trata de estar en contra de la empresa privada siempre que se traduzca su actividad en beneficio de la mayoría de los peruanos, sin la prohibición de la competencia empresarial estatal, ya mucho daños nos hizo el prurito de “el estado peruano no es buen administrador”, las reglas tienen que  ser claras.

Se demanda el nuevo rol económico del Estado, que estimule la creación de la riqueza, siempre que esta no surja, ni conlleve, a la explotación, trata de personas, recorte de los derechos laborales, contaminación ambiental, evasión de impuestos, violación de derechos fundamentales, situación neocolonial, inseguridad ciudadana, corrupción, y los contratos no sean lesivos al Estado, lesión de valores y principios sociales.

Todos los años tenemos la denominada tasa de crecimiento, que nos pretende hacer vivir en un falso paraíso, no es el mejor indicador de un modo de producción, porque ésta puede aumentar, pero a la vez incrementar la pobreza gracias a la explotación del pueblo y recorte de sus beneficios laborales en favor de los dueños de los medios de producción, concentrados en los grupos de poder económico del Perú.

Con este modelo económico de los 40 últimos años en el Perú, podríamos vender todos nuestros recursos sin dejar nada al Estado, podemos permitir la explotación y mejorará sólo, la tasa de crecimiento, pero no el bienestar social, por lo tanto los candidatos neoliberales y derecha peruano, nos ofrecen más de lo mismo, un bienestar para pocos, para el grupo económico de poder o la Confiep.

Por ello se demanda un nuevo modelo económico con pluralismo económico, con una Economía Popular Con Mercados en contraste a la Economía Social de Mercado, liberar al Estado para que pueda crear empresa y competir equitativamente con el empresariado privado, que nos existan exclusividades, como el ejemplo del Tren Perú Rail, que no solo tiene los vagones, sino la ruta, la línea del ferrocarril, y ninguna otra empresa paralela ingresa a competir, sino es exclusividad, sin competencia.

Nuestro país como Estado no puede estar ajeno a los beneficios del mercado en pro de generar bienestar para su pueblo. Otros países lo hacen explotando sus empresas estratégicas, por ello se demanda una nueva constitución, que permita la nueva libre competencia, de manera que no solo se tenga que combatir el monopolio privado, sino debe prohibirlo de manera taxativa.

Tampoco debe haber lugar para la concertación de precios, el acaparamiento y la especulación económica. Las empresas privadas pueden competir libremente entre ellas y con el sector público, sin embargo la exclusividad del manejo de algunos recursos estratégicos solo puede ser reservados para el Estado peruano en salvaguarda de los intereses nacionales en materia de economía, soberanía, seguridad, energía, alimentación y otros que lo ameriten, porque le negamos nuestra prosperidad a la nación y sus ciudadanos que requieren una mejor calidad de vida en base a sus mismos recursos, con empresas nacionales y privados.

fulgencioqa@gmail.com

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