En esta coyuntura se viene demostrando que la corrupción no
solo se limita al mal uso de recursos públicos por parte de funcionarios. Los
gobernantes en los gobiernos regionales, provinciales y distritales deben tener
el debido cuidado con ciertos personajes con antecedentes en obtener beneficios
indebidos.
Debemos ser conscientes que el primer problema del país es la
falta de seguridad ciudadana (61%) y segundo problema es la corrupción (47%). Situación
que se refleja en todos los niveles de gobierno y poderes del estado y
organismos constitucionales, que no están manteniendo la independencia. Varios
de los gobernantes en el manejo de la función pública, no están tomando en
cuenta las infracciones que perjudican
al Estado, considerados delitos de corrupción. En algunos casos su personal de
confianza o quienes hacen de asesores, los están llevando a cometer estos
delitos que están tipificados en el título XVIII del Código Penal, desde el
Artículo 361 al 426, que deberían tomar en cuenta las autoridades en los
gobiernos regionales y locales, para no caer en actos de corrupción como el
Abuso de autoridad, Cobro indebido, Cohecho, Colusión, Concusión,
Enriquecimiento ilícito, Malversación de fondos, Negociación incompatible,
Nombramiento o aceptación ilegal de cargo, Patrocinio ilegal, Peculado y Tráfico de influencias
CONGRESO CON EXCESO DE PODER
Uno de los avances de la democracia la convivencia de
distintas perspectivas políticas, económicas, sociales y culturales consagrado
en la Constitución en el respeto a los derechos humanos, el acceso al poder y
su ejercicio con sujeción al Estado de derecho, la realización de elecciones de
carácter periódicos, libres, justas y basadas en el sufragio universal. Todas
estas libertades y derechos se van desvaneciendo con el avance vertiginoso de
acumulación de poder por parte del Congreso, negando la libre expresión de la
soberanía, la participación plural de organizaciones, en contra de la
separación e independencia de los poderes públicos. La actual agenda del Congreso
es: Destitución de toda la JNJ, Elección de un Nuevo Magistrado del TC, Retorno
a la Reforma Política. Debilitamiento a la Ley de Colaboración Eficaz,
Extinción de dominios parea favorecer la corrupción, Comisión para Reformar el
Sistema Interamericano de Derechos Humanos, Noción para suspender el
financiamiento a la OEA. El congreso lo quiere todo y lo va logrando.
Desde la Constitución de 1993, se construyó un delicado
sistema de separación de poderes y/o equilibrio entre los poderes públicos;
Legislativo, Ejecutivo y Judicial, como de los distintos organismos
constitucionales autónomos: Tribunal Constitucional, Jurado Nacional de
Elecciones, Ministerio Público, Contraloría General de la República, Defensoría
del Pueblo, Junta Nacional de Justicia, Academia de la Magistratura, Banco
Central de Reserva y Superintendencia de Banca y Seguros. Hoy se va perdiendo
todo principio por la acumulación de poderes desde el congreso que todo lo
quiere manejar y se muestra como el primer y único poder del estado. Hay plena
interferencia en los poderes entre sí. Hay muestra de ser juez y parte. El
equilibrio entre poderes públicos ha sido roto. Estamos en claro retroceso en
materia de control del poder en nuestra tan venida a menos de nuestra débil democracia constitucional.
Todo ello no contribuye en la construcción de un país de un país con desarrollo
sostenido, considerando la ingente cantidad de recursos naturales, mineros,
flora y fauna y turísticos, culturales entre otros
fulgencioqa@gmail.com
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