Desde el Centro Nacional de Planeamiento Estratégico (CEPLAN), se insta a tener en cuenta aspectos básicos como la definición de objetivos estratégicos, sistemas de información, comunicación, monitoreo y evaluación, participación de los actores claves así como espacios de diálogo y deliberación para lograr consensos, para que las políticas públicas se mantengan coordinadas hasta llegar a los ciudadanos, con mecanismos efectivos de coordinación, cooperación y criterios, entre los niveles de gobierno y los ciudadanos.
Constituye un reto, la coordinación a nivel de diferentes niveles de
gobierno para garantizar una provisión de bienes y servicios que generen valor
para los ciudadanos, que puede definirse como el proceso de creación o
utilización de reglas de decisión por el que dos o más actores se ocupan
colectivamente de un entorno de trabajo compartido, en un Estado unitario como el nuestro y el proceso de
descentralización como una manera de asegurar el logro de objetivos y metas que
pueden acceder sus ciudadanos en cualquier lugar del país, superando la serie de problemas vinculados a la escasa
articulación de las políticas públicas, a la dispersión en la rendición de
cuentas y a la pérdida de coherencia ante la baja capacidad de cooperación
entre actores y niveles de gobierno.
En este procesos deben involucrarse los gobiernos locales, por su cercanía con los usuarios de la administración pública y el contacto directo con los problemas, que propongan soluciones más eficaces, y también en respuesta a la necesidad de una gobernanza democrática más participativa, un gobierno de proximidad que interactúe cotidianamente incorporando prácticas de democracia directa y/o como parte de un proceso social, político y técnico a la vez, por lo que se deben
tomar en cuenta las consideraciones del contexto, interculturalidad, influencias político-partidarias entre otras, sin dejar de lado la implementación de políticas, programas o proyectos en cada ámbito territorial.
La coordinación intersectorial impulsa la integración de diversos sectores, sobre la base de la planificación que incluye una dirección macro política. Pensar intersectorialmente no sólo es un desafío técnico sino también cultural, en tanto requiere de un aprendizaje y supone instaurar nuevos valores, con particularidades relativas a actores de sectores de diversas políticas públicas; involucra tanto prácticas horizontales como verticales; una dimensión política, que está dada por el apoyo y el compromiso de las autoridades; una dimensión técnica dada por lineamientos de política, orientaciones, instrumentos, enfoques metodológicos y por supuesto una planificación participativa, con definición de metas comunes a alcanzar y el establecimiento de indicadores compartidos respecto de su logro con el debido financiamiento-presupuesto.
La coordinación pues, como proceso, apunta a vincular entre sí a diversas entidades y agentes públicos con el fin de complementar sus recursos y capacidades y articular objetivos y acciones en espacios intersectoriales e intergubernamentales. Esta es una necesidad inevitable en el contexto del proceso de descentralización en curso, en el que tres niveles de gobierno deben coordinar y complementarse a través de múltiples materias de competencia compartida.
Con esta perspectiva, en el marco de la Política Nacional de
Modernización de la Gestión Pública, CEPLAN deberá impulsar, apoyar y
constituir espacios y mecanismos de coordinación intergubernamental,
interinstitucional e intersectorial en los tres niveles de gobierno, así como
diversas iniciativas y formas posibles de cooperación interinstitucional que
contribuyan a recoger las demandas de los ciudadanos y sus perspectivas de
desarrollo a través de consensos.
Ello, permitirá que el Estado peruano transite progresivamente hacia un modelo de gobierno multinivel, en el que los
tres niveles de gobierno se reconocen unos a otros, en su respectivo rol y como
conformantes de un mismo Estado; y, producto de ello desarrollen
relaciones de coordinación y complementación en un esquema flexible de
interrelación y colaboración en distintas formas y sentidos, que en la práctica
admite múltiples traslapes de competencias tanto horizontales como verticales.
Específicamente, es necesario ajustar y subrayar las acciones relativas
a CEPLAN en el último Plan de Implementación aprobado con RM 125-2013-PCM, es decir,
liderar no solo los Objetivos Específicos 1 y 2 sino también el 6 y el 8
relativos al Monitoreo y Evaluación y la implementación de su Sistema con
ONGEI. Del mismo modo, en los lineamientos, como Sistema Funcional, liderar los
objetivos específicos 10, 11 y 12 relativos a la coordinación y articulación de
los objetivos de política nacional.
La tarea y reto de CEPLAN, es brindar a todos los niveles de gobierno, las políticas
priorizadas del Gobierno y los lineamientos requeridos para la articulación de
las políticas públicas, el planeamiento estratégico y el planeamiento operativo
tanto a nivel sectorial como territorial, para lo cual deberán ser fortalecidas
sus capacidades y recursos como rector del sistema de planeamiento estratégico
en el Estado, tal como se señala en el diagnóstico/justificación del problema
de la Política Nacional de Modernización de la Gestión Pública.
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