domingo, 18 de julio de 2021

IMPACTO DEL COVID-19 EN EL DESARROLLO SOSTENIBLE Y SUSTENTABLE.- Sociólogo: Fulgencio Quispe Apaza.- Consultor del Instituto Gobernabilidad Perú.

Cuando nada estaba previsto, ni por la ciencia, la investigación y las mismas universidades del mundo y sus profesionales, no tuvieron respuesta inmediata a la presencia de la pandemia coronavirus del COVID-19 el mismo que ha creado retos jamás enfrentados en todos los ámbitos y disciplinas. Las medidas de respuesta ante la enfermedad y de emergencia que están siendo implementadas, después de muchos meses y después del año en otros lugares del mundo han puesto a prueba nuestros gobiernos de todo el mundo y sus modelos económicos y los sistemas de salud pública, con consecuencias devastadoras para la sostenibilidad y el sustento de muchos, especialmente quienes viven en países en desarrollo. Una forma de monitorear la salud de nuestro planeta es a través de los Objetivos de Desarrollo Sostenible (ODS) el cual genera el gran reto.

“Hemos modificado tan radicalmente nuestro entorno que ahora debemos modificarnos a nosotros mismos para poder existir dentro de él” Norbert Wiener (1894-1964)

En la pre-pandemia habíamos señalado que era fundamental apoyar los principios del desarrollo sostenible, no sólo para buscar nuestro bien, sino por la supervivencia de nuestra especie, que sin dejar de ser nuestro bien lo será de las futuras generaciones, ello tiene que ver la satisfacción de necesidades del presente sin comprometer la capacidad de generaciones futuras, y entender que un sistema económico, como el que tenemos, basado en la máxima producción, el consumo desmedido, la explotación ilimitada de recursos y el beneficio como único criterio de la buena marcha económica es insostenible, considerando que nuestro planeta no puede suministrar indefinidamente los recursos que éste tipo de explotación y nivel de vida exige.

Sin embargo en los actuales tiempos los impactos ambientales del COVID-19 son paradójicos, muy a pesar que en el lado positivo hemos visto la drástica disminución de las emisiones de CO2, paralelo a la serie de medidas de emergencia sanitaria que se adoptaron en los distintos países con las restricciones del desplazamiento humano han permitido que algunos sitios, normalmente utilizados por las personas, estén siendo ocupados de nuevo por la vida silvestre, hecho que es elogiado por las humanidad entera, muy a pesar que serán otros los resultados de esa pausa en la vida cotidiana de los países, sobre todo de la incesante industrialización, que no toma consideración de los efectos ambientales. Por consiguiente la reducción de la contaminación, se presenta por primera vez en la memoria de la vida moderna el Monte Everest ahora puede observarse desde Katmandú, Nepal y el confinamiento ha ocasionado que se reduzca sustancialmente la cantidad de muertes de vida silvestre en las carreteras en muchas partes del mundo, en suma la nueva realidad se torna distinto, a pesar de la vuelta a la normalidad.

La situación de convivencia con la pandemia coronavirus Covid 19, nos debe inducir a reducir al mínimo los efectos negativos de la actividad económica, tanto en el consumo de recursos, generación de residuos, de tal forma que sean soportables por las próximas generaciones. (Ejemplo la explotación de minerales no renovables), se deben buscar formas de compensar totalmente el efecto negativo que se está produciendo, desarrollando nuevas tecnologías que sustituyan el recurso explotado, asegurando, que el sistema ambiental y la  actividad económica mejore la calidad de vida de todos, no sólo de unos pocos selectos.

Si bien es cierto, que el desarrollo sustentable preserva, conserva y protege  los Recursos Naturales para el beneficio de las generaciones presentes y futuras sin tomar en cuenta las necesidades sociales, políticas ni culturales del ser humano al cual trata de llegar el desarrollo sostenible. proceso mediante el cual se satisfacen las necesidades económicas, sociales, de diversidad cultural y de un medio ambiente sano de la actual generación, sin poner en riesgo la satisfacción de las mismas a las generaciones futuras. Los gobiernos de todos los niveles del mundo, deben utilizar los recursos eficientemente, promover el máximo de Reciclaje, la Reutilización y el Consumo Responsable, impulsar el uso de tecnologías limpias, restaurar ecosistemas dañados, promover la autosuficiencia regional,  reconocer la importancia de la naturaleza para el bienestar humano. Es oportuno también tomar consciencia de la menor movilidad humana que por efectos de nuestra situación sanitaria con el Covid-19, ha disminuido el turismo y la administración activa de muchas de las áreas protegidas del mundo. Sin embargo ante la falta de vigilancia, la caza furtiva está aumentando en muchos lugares, la red de monitoreo del comercio de vida silvestre, señala que los informes de caza furtiva para consumo y comercio local se han duplicado durante el período del confinamiento.

Otro aspecto notorio en este periodo de confinamiento con emergencia sanitaria y restricciones de movilidad trajo consigo el incremento de los desechos plásticos debido a un aumento en los artículos desechables como guantes de látex o vajillas, mascarillas, artículos comestibles con envoltura plástica, entre otros, lo que podría provocar más contaminación de los océanos, por ende urge la sensibilización desde los estados en atender cuestiones básicas y empezar desde lo local mediante descentralización de las responsabilidades, el compromiso de la comunidad y el cambio de las prioridades, aplicando un manejo adecuado de recursos de propiedad pública, mejorando la gestión de demanda para una mayor eficiencia. Mientras las empresas deben incentivar un cambio organizacional profundo, que promueva nuevas y mejores relaciones entre los actores (empresarios, trabajadores, proveedores, comunidad), impulsar la responsabilidad ambiental a través del fomento a buenas prácticas de autorregulación ambiental, asumir los efectos ambientales de conductas organizacionales sobre las personas y el entorno, como parte de un proceso de mejoramiento continuo.

La sustentabilidad debe durar en el tiempo y hacerse sostenible, debe erradicarse la idea, que la Tierra tiene una ilimitada cantidad de recursos a disposición de los humanos, este tipo de pensamiento y/o creencias tan arraigadas en las sociedades del mundo, especialmente en occidente, han llevado indefectiblemente a los niveles de contaminación, desigualdad, enfermedad, pobreza e injusticia, entre otras falencias de nuestro presente.

Sabemos que un verdadero cambio de mentalidad es un proceso lento y difícil que requiere afianzar nuevos valores, estructuras y formas de contemplar el mundo. Es fundamental introducir una nueva cultura de pertenencia, y sustituir al individualismo, que ha hecho a la sociedad industrial, y que se centra en obtener un beneficio propio, sin atender en lo más mínimo a las necesidades comunitarias, ni a las del medio donde se desarrollan, y sin el cual no sería posible la vida. Es necesario lograr una concientización que permita conocer la importancia de formar parte de un sistema, para así actuar como parte de él, y lograr así el desarrollo del planeta y sus componentes.

Finalmente, el verdadero cambio comienza en nosotros mismos, no esperemos que el otro cambie, es tiempo de promover una consciencia a nivel global, si reorientamos nuestras necesidades y nos damos cuenta de lo poco que necesitamos para ser felices y amigables con nuestro planeta, acorde con las verdaderas necesidades ambientales, sociales y económicas de nuestro presente. Sólo así lograremos implantar el “Desarrollo Sostenible” que asegure a las generaciones futuras la posibilidad de desarrollarse en un mundo sano, limpio y Justo con el fomento de actividades satisfactorias para la naturaleza y las personas junto al decisivo instrumento de presión frente al mercado. Debemos comenzar con carácter urgente a entender, auto incorporar y difundir la idea de que hay que transformar los antiguos criterios, paradigmas y estructuras de pensamiento, volcándolos hacia el desarrollo con explotación racional del planeta que cuide el ambiente, con la práctica global del “Desarrollo Sostenible” se debe conseguir a la vez satisfacer las necesidades del presente, fomentando una actividad económica que suministre los bienes necesarios a toda la población mundial.

fulgencioqa@gmail.com

Cel. 927 632 431

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