La historia contada y escrita en los libros, muy pocas veces responden a la realidad, cuando se trata de la historia del Perú, sobre todo cuando se refiere a nuestra Independencia Nacional, por ende hay sobradas circunstancias de indicar que las formas de colonialismo, parecen haberse diversificado y sobre vivido en el tiempo hasta los actuales momentos manejado por las clases dirigentes, políticas, porque de otra manera no hay mayor explicación, de cómo en el sector educación se ha incluido una historia oficial no concordante con la realidad de los hechos. Connotados investigadores histórico sociales, y económicos incluyeron en nuestra historia “oficial” verdades a medias, que en resumen son en realidad mentiras. Eso es lo que siempre han enseñado a los escolares, a nuestros jóvenes en las escuelas, colegios y universidades. Nadie sabe, por ejemplo, el heroico accionar de patriotas que siguen en el anonimato, como el huanchurino Coronel Mateo Vera que con las guerrillas de la quebrada del alto Rímac hicieron pagar caro a los chilenos haber hollado con sus botas invasoras nuestras sagradas tierras peruanas. Pero todo tiene una lógica. A las autoridades de turno no les interesó nunca la verdad, porque no les conviene, que se sepa la REALIDAD. ¿Acaso no son los sucesores de los criollos aristócratas y de los gachupines? La mayoría tiene residencia norteamericana, casas en Miami, etc. Hoy no soportan un gobierno liderado por un campesino, maestro de campo y rondero. Claramente los rezagos de la casta aristocrática representado por el grupo de congresistas en el parlamento, son una muestra de esa vieja realidad. ¿Podemos esperar algo de ellos? Hoy es evidente cómo los medios de comunicación de gran alcance nacional, influyen en el adoctrinamiento masivo hacia la población, donde fácilmente generan influencia con medias verdades, lo mismo sucedió con las clases dominantes que influyeron con impregnarle al sector educación con historia “oficial”. En parte se justifica que los historiadores los más mentados, tuvieron el auspicio de empresas transnacionales, como la Fundación Ford, entre otras, ellos solventaron las “investigaciones” y la plasmación de la historia “oficial”.
En esa historia “oficial”, aparece la declaración de la Independencia
Política del Perú, acaecida hace 200 años, el 28 de julio de 1821, considerada fecha
memorable en ese entonces hubiera sido como el de hoy, en el que acabamos de
ver la participación de toda la población, desde donde se encuentran, en medio
de una crisis generalizada de valores, política, sanitaria, económica, social y
un Congreso que vela los intereses de los grupos de poder, pese a ello embarga
el entusiasmo, la recordación de la independencia nacional, pero es preciso que
se conozca la historia real, que también sea conocida por los niños, jóvenes
estudiantes y fuerzas vivas de las comunidades, así como representantes de los
diferentes organismos y dependencias del Estado, las madres organizadas en sus
comedores populares, el vaso de leche, las trabajadoras del hospital, la
policía nacional, entre todos los sectores, etc., donde la fiesta que encierra
el calor, la alegría, el amor y la identificación de todo el pueblo con la
Patria; pero que lamentablemente ese 28 de julio de 1821, sólo fue la fiesta de
un pequeño sector de la sociedad peruana, de los criollos y peninsulares
colonialistas, convertidos en ese entonces en la clase dominante y dirigente
del gobierno imperial de España. Los criollos peruanos constituidos en la
aristocracia limeña, hasta ese momento se habían negado a la ruptura con
España, se mantenían fieles a la Corona, contradiciendo a sus pares de los Virreinatos
de Nueva Granada y Río de la Plata, que sí habían optado por el separatismo y
la liquidación del régimen opresor español.
Muchos aún se preguntan hasta hoy ¿Por qué San Martín siendo argentino
tuvo que venir con un ejército internacional a declarar la independencia
del Perú?, ¿Porqué de la presencia posterior de Bolívar que para liquidar a los
realistas en América contó con un ejército integrado por más de 4000 soldados
europeos? Estas Preguntas nos calan profundamente en la inquietud de muchos y
deben generarnos la constante reflexión, nos debe llevar a una reflexión sobre la
difusión masiva de la “Historia Oficial del Perú”, por una historia real, de la
cual no hablan los textos escolares y del cual muy poco se ha escrito, en
algunos casos todavía está por escribirse para el conocimiento del pueblo y
quizás pasen muchos años para que sean volcados en los textos escolares. La
reflexión, es sobre lo que aconteció en esta fecha “llamada día de nuestra
independencia”, y remontarnos al siglo XVIII, porque ahí se encuentra la raíz y
la génesis de los movimientos libertarios, las ansias de todas las clases
populares (indios, mestizos, negros y curacas) de conseguir una patria libre
con la ruptura total de España, que se van a expresar en movimientos sociales,
asonadas, motines generadas por el pueblo y dirigidos por sus líderes locales,
eran por lo tanto, la expresión de las clases más explotadas de la colonia,
quizás por esta razón de ser manifestaciones del pueblo, la historia no nos
permite recordarlos, a pesar de que muchos de sus líderes murieron y ofrendaron
sus vidas por ver a su patria libre de todo tipo de opresión, líderes que
murieron ejecutados atrozmente y descuartizados por las autoridades
peninsulares y criollas que detentaban el poder; (como puntualiza: Wilfredo
Kapsoli hasta para ser héroe en el Perú hay que tener vara). Porque los héroes
no están plasmados en las páginas de los textos escolares.
Entonces se ve que posteriormente muchos criollos, arrogándose estos
deseos de libertad jurarían hipócritamente la independencia con San Martín, con
el único propósito de defender sus propiedades y privilegios, para luego,
pasarse al ejército realista y enfrentarse a Bolívar y Sucre en las batallas de
Junín y Ayacucho en 1824, donde los mismos peruanos lucharon para no ser
libres, sino seguir siendo Colonia.
Debemos comprender que en el siglo XVIII, aparece un primer movimiento
de identificación con nuestra patria, a la que se le conoce con el nombre de nacionalismo
Inca, ideología liderada por los curacas (llamados en la colonia Caciques), que
influenciados por los Comentarios Reales de Garcilaso (obra que dio una versión
idílica del Imperio de los Incas), demostraba que ese imperio fue superior a la
de la Colonia, que muchos de los grandes valores que se detentaban en el Incanato
se habían perdido, obra que abrió las posibilidades y la necesidad de buscar un
cambio en la sociedad y en la política, en un principio sólo cambiando a las
autoridades y posteriormente la ruptura total con España.
No debemos olvidar que los Curacas habían sido los aliados del Imperio Colonial
y que por los privilegios que tenían se mantuvieron fieles a la Corona, no
escatimaban esfuerzos en explotar a sus propios indios del común (comunidades)
ya que muchos de ellos, eran terratenientes, comerciantes y gozaban de ciertos
privilegios por ser descendientes de la nobleza incaica, pero que no tenían
acceso al poder político; además varios Curacas se identificaron con las ideas
liberales que venían de las revoluciones burguesas de Europa, muchos de
ellos eran educados en colegios especiales y dominaban el latín, el español y
otros idiomas; comenzaron a tomar conciencia del papel nefasto que cumplían de
estar traicionando a su propia Cultura y pueblo; empezaron entonces a sentirse
orgullosos de sus antepasados los gobernantes Incas y al verse postergados
racialmente por los españoles (peninsulares y criollos), tratan de
encontrar formas para proteger a su gente de los abusos que se cometían en el Virreinato.
Es de resaltar que los criollos habiendo nacido en América y
siendo descendientes de padres españoles, se sentían tan españoles como sus
pares de la península, por ejemplo, ellos se identificaban como españoles
nacidos en Cusco, españoles nacidos en Trujillo o españoles nacidos en Lima; no
se sentían menos racial ni socialmente a los gachipines (término despectivo
acuñado a los peninsulares) y por último, muchos criollos eran más ricos que
los peninsulares, convertidos en grandes comerciantes exportadores e
importadores, terratenientes, dueños de obrajes y minas, en cambio, los
peninsulares sólo eran funcionarios de la Corona y detentaban el poder
político por un sueldo, (ese poder político era lo que los diferenciaba y a los
cuales aspiraban los criollos), sin importarles para nada los cambios sociales
o la justicia social o mejoras para los pueblos. El deseo o apetito por el
poder político hizo surgir las contradicciones internas entre peninsulares y
criollos, versión que la historia tradicional en un momento llamó las luchas de
la independencia como guerras civiles entre hermanos.
fulgencioqa@gmail.com

0 comentarios:
Publicar un comentario