sábado, 11 de septiembre de 2021

REFERENDUM PARA UNA ASAMBLEA POR NUEVA CONSTITUCIÓN.-Por: Sociólogo FULGENCIO QUISPE APAZA, CONSULTOR DEL INSTITUTO DE INVESTIGACIÒN SOCIAL “GOBERNABILIDAD PERÚ”

 


La población mayoritaria del Perú, cada vez adquiere consciencia de lo que sucede en el país, ahora ante un gobierno diferente con más cercanía a las grandes mayorías desde el ejecutivo, y una representación parlamentaria de tendencia conservacionista que es cada vez más alejado de las grandes mayorías y no duda y se exhibe en defender el continuismo y los intereses de los grupos de poder económico, con la complicidad de los medios de comunicación concentrados en manos de del poder económico, que se ampara sin conseguirlo en la “Libertad de prensa”, cuando lo que defienden es la ”libertad de empresa” de los grupos de poder, y aún más la clara muestra de generar desde el parlamento la obstrucción al gobierno del Presidente Castillo ,situaciones que la población evalúa y está pendiente y los ve todos los días, en las intenciones de quitarle la representatividad al pueblo, al pretender la vacancia presidencial, ante esta y otras demandas urgentes, surge con mayor fortaleza la realización de un referéndum para para establecer la asamblea constituyente y lograr una nueva constitución política del Perú.

Esfuerzos de organizaciones sociales de entidades al cual se suma la población, ya iniciaron con recolectar firmas para realizar un referéndum y se consulte a la ciudadanía sobre la realización de una consulta por una Asamblea Constituyente y lograr una nueva reforma total de la Constitución”, en plena consulta a la ciudadanía dispuesta a enfrentar al “nuevo miedo”, como lo hizo en las pasadas elecciones presidenciales: hoy se generan todas las condiciones posible para ir a un proceso constituyente, previa consulta  No olvidemos que la Constitución establece, en el artículo 296, que se necesita un a 0.3 por ciento de la población electoral, lo que significa reunir 150 mil firmas.  El solo anuncio ya genera expectativas y apoyo poblacional, de distintas regiones del país, como las organizaciones sociales y movimientos indígenas que ya iniciarán un trabajo de recolección de las firmas, y para concretarse deberán contar con la decisión política de los congresistas para aperturar un proceso constituyente, que por cierto esta es la parte donde los actuales parlamentarios, mostrarán resistencia y pretender negarle  la posibilidad de contar con una nueva carta magna, como es el parecer de las fuerzas conservadoras.

El estado y las autoridades e instituciones con la constitución del 93 estuvieron muy alejadas de la población mayoritaria, y quedó demostrado con la vivencia de la crisis sanitaria, económica, con pacientes que pudieron atenderse de emergencia ante el colapso del sector salud, por falta de infraestructura y personal médico y fueron los menos pudientes que sufrieron las consecuencias de la falta de tratamiento al paciente y sufrieron las consecuencias de perder la vida. Ante el estado indiferente con la constitución del 93, fueron más mil peruanos que fallecieron diariamente por la pandemia, y más de 2 millones y medio de peruanos que han perdido su empleo y no lo han recuperado.

Así como la salud, otros sectores importantes con la constitución del 93, solo favorecieron a grupos privados, generando desesperanzas en varios estratos de la sociedad peruana, cada vez es creciente los pedidos y pronunciamientos de vastos sectores de lograr un cambio de constitución porque a través de los años se fue incrementando la desigual social y la concentración de la riqueza en pocas manos y se alienta el neoliberalismo en decadencia donde se inició con las empresas estatales privatizadas; la libertad de mercado, libertad de empresa, libertad de industria y libertad de finanzas, quebraron acabaron con la incipiente industria nacional pública y privada que sea neta, es decir peruana.

La Constitución del 93, promovido por el gran empresariado nacional y transnacional, por los objetivos del Consenso de Washington, solo nos generó la gran corrupción con el neoliberalismo. defendido por la mayoría del congreso actual con representantes de la derecha neoliberal, persisten en mantener el estado colonial, que vive a espaldas de nuestra nación, por los poderes facticos como la CONFIEP, LAS TRANSNACIONALES, EL GRUPO COMERCIO TV y sus medios de desinformación extranjerizada, por ello los ataques diarios al gobierno.

Son 30 años de aplicación de la constitución del 93,que le niega la posibilidad del desarrollo nacional peruano, que optan y demandan un nuevo modelo económico, debido a que el modelo neoliberal demostró su incapacidad para resolver las necesidades de las clases mayoritarias del país, llegando al extremo de no poder cubrir lo más elemental de necesidades en salud, educación y desarrollo humano, porque promueve el carácter individualista, mercantilista, privatista y entreguista, porque todo lo pone en función de dos perversas leyes, la oferta y la demanda, que ha conllevado a que no cuenten en la sociedad los principios y valores, sino la rentabilidad económica. Nunca olvidaremos que el país tenía su propio desarrollo, que solo faltó una administración acorde, para esas 228 empresas del Estado se convirtieron en empresas privadas rematadas y regaladas, que se apropiaron los mismos ex gobernantes o sus testaferros en contubernio con el gran empresariado nacional y extranjero.

El pueblo no es ajeno a lo que hoy viene aconteciendo en nuestra amada nación, una nación discriminada, olvidada y postergada por más de 200 años, por los congresos similares al que se tiene, quienes son claros representantes de los grupos de poder económico en el Perú y no permitirán que nuestro pueblo y a nuestros líderes naturales de nuestra Patria Perú, saquen adelante al país y ya no quieren mes esta constitución del 93  entreguista, porque los principales yacimientos estratégicos mineros, gasíferos, petroleros, eléctricos e hidro energéticos, están en manos del gran capital transnacional y las ganancias y acumulación de capital sale del país y no es reinvertido.

Los sectores estratégicos del Perú deben estar en manos del estado para manejarla, y lograr modalidades de empresa para mejores ingresos para el fisco nacional, sobre todo de puertos, aeropuertos, carreteras, corredores aéreos, entre otros. Con la nueva constitución debe cambiar sobre todo las denominadas “CLAUSULAS INNEGOCIABLES”, inamovibles e inmodificables del neoliberalismo plasmadas en la constitución del 93 y el Artículo 6, el Estado terceriza o privatiza su responsabilidad en salud, educación y seguridad a los padres de familia y no los asume como responsabilidad propia, con el Artículo 11, pone a escoger el libre acceso a la salud pública o privada, pero no garantiza la salud poblacional, con el Artículo 62, que prohíbe la revisión de los contratos ley, aún sean lesivas al Estado,

Hay razones más que suficientes para la necesidad urgente de una nueva constitución, y dejar de lado al Art. 17, que solo garantiza en parte la educación inicial, primaria y secundaria, pero la superior solo lo garantiza a los que obtienen alto rendimiento académico, por privatizarlo este derecho fundamental, y el artículo 19, que exonera de todo tipo de impuesto a las universidades, institutos, colegios y escuelas privadas. Le prohíben al estado peruano por lo menos maneje sus empresas estratégicas, muchos países lo hacen a pesar de tener una economía liberal.

Fulgencioqa@gmail.com

0 comentarios:

Publicar un comentario

Copyright © FULGENCIO QUISPE APAZA | Designed With By Blogger Templates
Scroll To Top