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Con la renovación del contrato con
Telefónica, el Perú volvió a ser colonizado, como la reconquista que se
generó desde los finales de los años noventa donde se publicaron muchos
informes, artículos e investigaciones con respecto a las privatizaciones y
adquisiciones de empresas en Sudamérica por gigantes españolas que llevaron a
la afirmación en la misma “Madre Patria de que España” estaba
“reconquistando” sus antiguas colonias y asimismo que “España se había
portado como una ´madrasta´ en América Latina”, esto debido sobre todo a la
poca transparencia en las negociaciones privatizadoras y a la sospecha de que
mucho dinero había corrido por debajo de ellas sin importar la naturaleza
democrática de algunos gobiernos sudamericanos, en los cuales están Ollanta entre
otros ex mandatarios. Tiene 60 días para suscribir el contrato. La empresa
habría sido creada recién en julio de este año, ante los cuestionamientos por
la rapidez de la concesión, el Grupo Telefónica aseguró que cumplen con los
requisitos para operar. Todo se consumó a tan solo 4 días de asumir
el mando de facto, el Ejecutivo mediante el Ministerio de Transportes y
Comunicaciones (MTC)
otorgó a la empresa Pangeaco
S.A.C, subsidiaria del Grupo Telefónica, la concesión para la
prestación de los servicios públicos de telecomunicaciones por el plazo de 20
años en el territorio nacional, en momento que el día 12 de noviembre, fecha que juró
Augusto Valqui como titular del MTC, la Resolución Ministerial fue publicada
el último sábado. Todo ello se dio en un tiempo record, donde Pangeaco recién
se habría creado en julio de este año y ante los cuestionamientos por la rapidez
de la concesión. Por cierto si los peruanos no fuésemos tan “desmemoriados”
no sería necesario recordar aquí de lo mucho que se habló por entonces de que
los Fujimori mantuvieron compromisos con cuando Telefónica adquirió el
monopolio de nuestra telefonía. Por esa razón también es bueno recordar que
la misma Organización para la Cooperación y el Desarrollo Económico OCDE, señalaba
“la actitud tolerante de España hacia sus empresas nacionales cuando tratan
de conseguir contratos en el exterior sobornando a funcionarios de otros
países”. En este sentido, la OCDE reprocha a España la falta de resultados en
la lucha contra la corrupción y se mostraba "seriamente preocupada"
y "especialmente alarmada" porque en los últimos años solo se hayan
abierto pesquisas por pocos casos en suma siete casos y todos ellos “hayan
sido archivados sin consecuencias”. En esos tiempos del 2011, en plena crisis
económica española, Telefónica decidió premiar a sus altos directivos
otorgándoles 450 millones de euros en acciones al tiempo que anunciaba el
recorte de su plantilla en un 20% en todo el territorio español. Para muchos
críticos en la Madre Patria, la crisis se había convertido para los
funcionarios de Telefónica en el mayor negocio de la historia. También en
España se ha criticado mucho el hecho que los políticos terminen casi siempre
trabajando -un poco después de su paso por el Estado español- como consejeros
o asesores de Telefónica con salarios absurdamente desproporcionados, cosa
que ha vuelto a suceder con el entonces se anunciaba el nombramiento de
Rodrigo Rato como asesor para América Latina y Europa de la empresa que él
mismo privatizó en tiempos del presidente Aznar. Contrato a todas luces
legales, pero absolutamente inmoral. Como se sabe Rato salió por la puerta
trasera del Fondo Monetario Internacional FMI y tuvo una pésima gestión en
Bankia provocando el empobrecimiento de miles de españoles, tanto es así, que
estuvo imputado en un proceso penal por cinco presuntos delitos. No está de
más añadir a su currículo el hecho que Business Week lo ha considerado entre
los cinco peores gestores empresariales del mundo. De todo lo anterior se
desprende que las actividades de Telefónica han merecido muchas críticas en
la misma Madre Patria y no precisamente por haber sido “transparentes”. En el Perú Ollanta, que entonces abanderaba
el supuesto “nacionalismo” su bandera de lucha en las dos campañas
electorales en las que participó. Y en muchas Embajadas de los países
europeos se veía con preocupación y hasta con temor la probabilidad de que
resultara electo. Circularon rumores de que las empresas españolas y otras
transnacionales que ese entonces habían apoyado la candidatura de Keiko en la
segunda vuelta del 2011. En general, el temor de las multinacionales
afincadas en Perú fue desapareciendo conforme se iba produciendo el cambio de
“la Gran Transformación” al cumplimiento de “la hoja de ruta” del Ollantismo,
entonces para los representantes de las empresas transnacionales Ollanta resultó
ser “un gatito” fácilmente domesticable en esos años, lo que no sería malo si
es que el interés nacional estuviera protegido en todas las negociaciones que
haya realizado ese aparente gobierno “nacionalista”, que en el fondo fue uno más
de la vieja clase política, de la misma fila neoliberal saqueadora y de
derecha en el Perú, por seguir la “hoja de ruta” impuesta por la Confiep y
amigos. Pero precisamente la poca transparencia en la información de las
negociaciones que se ha llevado a cabo con Telefónica nos trajo lo peor. La misma
entidad Asociación de Consumidores y Usuarios de Perú (Aspec), criticó “el
hermetismo absolutamente incomprensible” en que se han llevado a cabo esas
negociaciones y ha pedido que el Gobierno haga público el contrato con
Telefónica que ha sido renovado por 18 años y 10 meses más!! Cuando leemos
nuestra Historia Republicana nos sorprendemos de esos contratos por 100 años
que se hicieron a finales del siglo XIX y comienzos del siglo XX nuestro
estado siempre se mostró débil. No es una realidad que hoy en día el Perú
tiene una mejor capacidad de negociación internacional por nuestras
fortalezas macroeconómicas ¿O eso es puro cuento cuando se trata de negociar
con empresas que vinieron de un país que casi está en bancarrota?, como lo
fue en ese entonces. Más luego los peruanos, tuvimos que soportar
los miles de abusos de Telefónica, hasta hoy sin tener defensores, ni en el
congreso, ni en los usuarios, con la componenda de los distintos gobiernos de
turno y permitir incluso la llamada “doble contabilidad” del cual se acusó a esa
empresa, lo que significa “ delito
tributario”, que no fue castigada, ni sancionada. Además de adeudar tributos
por 729 Millones de dólares, que el
mismo tribunal, se hizo de la vista gorda. Telefónica incumplió pagos a los
Municipios, que maltrató a sus usuarios, no cumplieron con sus promesas de
inversión, y a pesar de eso se le renueva el contrato, que no es la primera
vez, sino vuelve a suceder lo mismo en el año 2020, lo que se requiere
revisar en este gobierno de Pedro Castillo, aunque el Congreso más de lo
mismo, pretenda proteger a Telefónica. ¿Qué se escondió detrás de la
negociación más secreta de los últimos veinte años?, luego otros 20 años?,
críticos iniciales como Juan Sheput, de Perú Posible, hace20 años atrás, se
mostraba entre los más críticos contra el contrato, pero al final callo en
todos los idiomas. Por tanto también es una mentira que se diga
que “no ha sido posible hacer una licitación con la participación de otros
operadores”. Destacados Juristas han señalado que esto sí se ha podido hacer
sobre la base de los incumplimientos de Telefónica, pero al final callaron
todos, hasta las propuestas de formar
una Mega comisión que investigue los hechos irregulares que vienen sucediendo
en sectores como Transportes y Energía y Minas, al final quedó en nada. Sin embargo
lo que más sorprende es que estuvieron como “los garantes” (Mario Vargas
Llosa y Alejando Toledo).quienes apoyaron el cumplimiento de “hoja de ruta”. Se
evidencia las conversaciones políticas entre el más alto nivel entre hoy ex
candidatos, lo que nos trae a recuerdo que durante el escándalo de los
Petroaudios se escuchó en una de las conversaciones que el tema principal por
el cual se necesitaba de ingentes recursos económicos provenientes de un
probable contrato era las futuras campañas políticas. Es decir, lo que
faltaba aparentemente al APRA eran recursos económicos para enfrentar campañas
políticas con éxito. Todo eso se fue al diablo cuando se descubrieron los
Petroaudios. Pero siempre queda la duda si detrás de cualquier negociación a
gran escala no habrá corrupción de por medio. De acuerdo a esa “experiencia”
y tomando como cierta la afirmación entre los círculos nacionalistas de ese
entonces se conocía que Nadine se perfilaba como próxima candidata
presidencial en el 2016, todo indica que el problema económico para la “candidatura
nacionalista” estaba solucionado con las “negociaciones” con Telefónica. La misma
OCDE criticaba estas formas de negociación a puerta cerrada, ya que no hay
nada que pueda ocultarse por mucho tiempo, como sucedió a salió a la luz con
todos los pormenores. De todo ello los más beneficiados resultaron los
agentes de la política nacional y candidatos de derecha y centro derecha de
corte neoliberal. FULGENCIOQA@GMAIL.COM |
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