Los ejes y lineamientos de Gobiernos, anunciados y publicados como de obligatorio cumplimiento, no han tenido el efecto esperado a través de los diversos periodos del gobierno nacional peruano y para puntualizar, en este enfoque sólo analizaremos a uno de ellos; el Eje y Lineamientos de Gestión N° 5, Descentralización para el desarrollo consideramos, como política de gobierno hacia el bicentenario, nos permite visualizar una somera mirada a los niveles de planeamiento estratégico y modernización de la gestión pública en el Perú, van dando muestras de retrasos, debido a la ola de incertidumbre y crisis política que aún se mantienen paralelo al otro contexto de cambios sociales, económicos y tecnológicos acelerados, y el contraste de los niveles de gobierno, existentes en el Perú, que requieren adaptar su estructura institucional a los retos planteados por estos cambios globales y regionales. En tal sentido, la iniciativa de modernizar la gestión pública nacional es plausible y necesaria, y los servidores públicos en su mayoría observan con cierta simpatía y algo de esperanza, siempre y cuando estén orientados a corregir integral y efectivamente los graves vicios y deficiencias existentes en la administración pública actual.( Bastidas, David, Pisconte, José, 2018. Ideas Internacional Gestión Pública).
Desde el Gobierno Nacional a la fecha no hay una real voluntad de una real modernización de la gestión pública en función a objetivos del desarrollo nacional, y descentralización. Y hoy con una coyuntura de pandemia con el COVID-19, los niveles de corrupción aparecen y se renuevan en cada periodo gubernamental y se nos presenta un panorama incierto para los siguientes años, que requieren una real reactivación de las fuerzas productivas, que sebe iniciarse con una real reforma o cambio de constitución, como prioridad. Sin embargo en nuestro análisis encontramos que todo intento de reforma fue premeditadamente equivocado e intrascendente (CEPLAN, PLAN BICENTENARIO AL 2021), trabajado en gabinete, por determinado equipo de profesionales de una casa superior de estudios y con una tendencia política definida, que no representa a todos los sectores del país, porque para su elaboración no se convocaron a los representantes de todos los sectores del país.
Por cierto, todos, estos antecedentes negativos en la historia de la administración pública nacional, no permiten una efectiva descentralización nacional, el cual es responsabilidad política de todos los gobiernos de turno. Un diagnóstico de este tipo definitivamente no garantiza una real modernización de la gestión pública, sino que conduce a la tomas de decisiones equivocadas. Sin embargo, pese al crecimiento en lo económico en el Perú, hay brechas considerables en servicios e infraestructura, con mayor notoriedad en lo rural. (Instituto Nacional de Estadística e Informática).
Lo
otro, con el modelo económico implantado desde muchos años, y la misma
constitución vigente, van de la mano con las claras deficiencias en la
Descentralización y Política Nacional de Modernización de la Gestión Pública
muy a pesar que se han aprobado una serie de decretos por parte de la
Presidencia del Consejo de Ministros (PCM). (Secretaría
de Gestión Pública de la PCM, 2010).
En la mayoría del ámbito nacional peruano, se viene notando que los gobiernos regionales y locales tienen serias dificultades en la conducción. En tal sentido, es un tema que también recae a las leyes electorales que permiten el acceso de personas sin calificaciones mínimas a cargos de alta responsabilidad y desconocimiento de los mecanismos de la gestión pública. Los mayores desaciertos que se han mostrado a nivel nacional, es el arbitrario uso de los presupuestos y los escasos resultados mostrados por la instituciones públicas por la escasa capacidad de gestión. Por lo tanto, una verdadera descentralización y modernización de la gestión pública debe empezar por hacer más exigente las evaluaciones para acceder a cargos políticos, cerrando las posibilidades a la estafa electoral y la mediocridad de los políticos.
La
otra falta de descentralización se vive en el ámbito regional en las capitales
de regiones. Hace falta que los proyectos que apruebe el Plan de Desarrollo
Concertado Local y Regional de Moquegua y el CEPLAN dentro de su Plan de
Desarrollo, tengan tratamiento especial del MEF., para tener el Vº Bº. Y se
logre ejecutar sus proyectos en menor tiempo. Tenemos muchos recursos humanos y
geográficos, no debemos vivir como estamos, la bonanza de nuestra riqueza
exportable no debe permitir que se tenga altos índices de desocupación y
pobreza. El CEPLÁN debe impulsar la redistribución de la bonanza exportadora,
esa debe ser una de sus principales tareas, pero los gobiernos locales (aunque
hoy, primero tenemos que superar la pandemia Covid-19) y los gobiernos locales
y regionales y su personal técnico no debe cruzarse las manos, deben mostrarse
motivadores, ante el vacío de liderazgo en esta materia de las mismas
autoridades, la burocracia local, regional mira, pero no interviene, como
esperando el mando superior.
Los gobiernos y el Estado deben atender a cuestiones básicas y empezar desde lo local mediante descentralización de las responsabilidades, el compromiso de la comunidad y el cambio de las prioridades, aplicando un manejo adecuado de recursos de propiedad pública, mejorando la gestión de demanda para una mayor eficiencia. Mientras las empresas deben incentivar un cambio organizacional profundo, que promueva nuevas y mejores relaciones entre los actores (empresarios, trabajadores, proveedores, comunidad), impulsar la responsabilidad ambiental a través del fomento a buenas prácticas de autorregulación ambiental, asumir los efectos ambientales de conductas organizacionales sobre las personas y el entorno, como parte de un proceso de mejoramiento continuo. El arreglo institucional para impulsar la descentralización se debilitó, aún más de lo que estaba, cuando se disolvió el Consejo Nacional de Descentralización y se creó la Secretaría de Descentralización, la misma que carece de autonomía técnico-administrativa, política y económica. (Estudio de Descentralización del Perú, Controlaría General de la República, 2014). Debemos señalar; Si bien es cierto que el proceso de descentralización ha dotado de mayores recursos a las regiones desde el año 2005 hasta el 2018, el presupuesto manejado por los gobiernos regionales ha incrementado en 143%. Asi mismo, los gobiernos locales manejaron 183% más presupuesto desde el año 2012 hasta finales del 2020. Pero no lograron cerrar brechas.
En
consecuencia, el problema no está en la falta de un sistema eficiente de
planeamiento, y mucho menos en su articulación con el sistema de presupuesto
público, sino en la falta de voluntad política e incapacidad de las autoridades
elegidas para hacer gestión en función a la descentralización, económica,
financiera, administrativa, en base a objetivos y resultados concretos. Ninguna
norma pone orden al manejo arbitrario del presupuesto público. En este
contexto, los servidores públicos no tienen capacidad de decisión, sino
solamente obedecen órdenes superiores centralistas.
Sin
embargo otra de las causas principales y preocupantes, es la certeza que en el
gobierno nacional no hay voluntad política de Descentralización ni respetar el
Plan Bicentenario y los PESEM, porque el Ministerio de Economía y Finanzas, así
como el Palacio de Gobierno, reciben y cumplen las “recetas de gobierno”
dictadas por el FMI, el Banco Mundial y otros organismos poderosos del
exterior. Sucede en todos los niveles de gobierno en el Perú, y algo más,
pareciera que el principal papel que le dieron a los titulares de pliego es que
tengan que adaptarse a los poderes externos y ellos, tan solo se dediquen a
cumplir con las invitaciones, realizar vida social, las inauguraciones, las
reuniones interinstitucionales, entre otras, que explicarían de por qué no
funcionan los planes y no se avanza con la modernización de la gestión pública
en el Perú.
REFERENCIAS:
Alvarado,
B., & Morón, E. (2008). Perú, hacia un presupuesto por resultados: Asamblea
Nacional de Gobiernos Regionales. (2009). La Descentralización Fiscal en el
Perú: Situación Actual y Propuesta de Coparticipación Tributaria.
Comisión
de Descentralización, Regionalización, Gobiernos Locales y Modernización de la
Gestión del Estado. (2010). Evaluación del proceso de descentralización.
Periodo Legislativo 2009-2010. (pág. 17). Lima: Congreso de la República.
Estudio del Proceso de Descentralización, Controlaría General de la República, 2014).
Informe
Anual 2005 sobre el Proceso de Descentralización - CND. Lima. Consejo Nacional
de Descentralización. (2013).

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